MALAS DECISIONES Y CINCO MINUTOS DE MÁS

Periodista con tres décadas en la profesión. Narrador de los partidos de la selección española en TVE. Mundiales, Eurocopas, Juegos Olímpicos y Champions. Dirige y presenta Estudio Estadio en Tdp
 de Juan Carlos Rivero Twitter:   artículo leído 3150 veces
MALAS DECISIONES Y CINCO MINUTOS DE MÁS

Todo lo que Michel derrochó en Málaga para ganarle al Barça de la MSN le faltó a Zidane para superar al Atleti en un derby que le podría haber colocado a las puertas del título de liga con 7 jornadas por delante. Cada vez que Zidane ha tocado el centro del campo durante un partido la jugada no le ha salido bien. Cierto que Kroos estaba tocado, tan cierto como que su salida coincidió con uno de los escasos momentos en los que el Atleti encontró un pasillo letal. No es bueno para un entrenador moverse a impulsos del ambiente. Zidane quiso quedar bien con Isco, del que tanto se ha hablado últimamente. Podría haber sacado al malagueño antes, pero parecía más lógico que el cambio fuera por uno de los tres de la BBC. Si Kroos no estaba bien Zidane debía mantener inalterado su mediocampo. Claro que esto es fácil decirlo a posteriori, pero ya en su momento el cambio, y no es la primera vez, chirrió. El Madrid estaba a cinco minutos de ganarle un partido al gran rival de su ciudad. Así, sin saber muy bien cómo ni por qué. Fallando ciento y un pases, tomando el camino más rápido hacia la portería de Oblak lo que no siempre es la mejor de las decisiones. Y dando esa sensación de que el rival va a marcar, en algún momento. Razón por la que este Madrid no se la puede jugar al 1-0. Puedes tener delante a Cristiano, a Bale y a Benzema y no marcar. El fútbol es tan grande porque está lleno de misterios y de falta de lógica. Por eso es tan impredecible.

Correa aprovechó una mala colocación de Modric que echó en falta la ayuda de Kroos, que ya no estaba, o de otro al que tampoco se le esperaba. Le dio un gran pase a Griezmann que aprovechó el pasillo entre Carvajal y Nacho para rematar al palo que debía cubrir Keylor Navas. Cierto que el costarricense había salvado a su equipo en una jugada anterior ante Torres, en una acción muy similar, sólo que por el otro lado, a la que acabó en el gol del empate. Keylor no cierra un partido completo desde hace mucho tiempo.

Claro que el Madrid más que preocuparse por la bisoñez de Zidane, o por los errores puntuales de su portero, debería concentrarse en tanto pase fallado por jugadores del calibre de Modric, de Kroos, de Benzema, que fue de largo el mejor de la BBC, el peor fue Bale que hizo un partido espantoso. Además, la lesión de Pepe, unida a la del frágil Varane, le deja con dos únicos centrales en el tramo decisivo de la temporada. Tiempo para la épica y el liderazgo de Ramos, más que nunca y en el momento preciso, es decir, nada puede excitar más al futbolista de Camas.

Michel organizó un partido movido por su inquebrantable fe. Sabía que le podía ganar al Barça si todo salía tal y como lo había pensado. Las piezas encajaron y el plan le funcionó. El Madrid de Zidane nunca da la sensación de seguir un plan. Gana como gana el Madrid, sin saber el cómo pero si el cuándo y el qué, porque tiene grandes jugadores y una imponente historia que no deja de retroalimentarse. Siendo así que no lo dudamos, ¿y si un día tiene un plan?