No hay nada malo en decirlo, el gatillazo fue de Zidane: las razones

 de Pipe Olcina Twitter:   artículo leído 1794 veces
© foto de J.M.Colomo
No hay nada malo en decirlo, el gatillazo fue de Zidane: las razones

No hay nada malo en decirlo, no se acaba el mundo. Zinedine ha dado mucho a la parroquia madridista. De corto y de largo, puertas para dentro y sobre todo para fuera. Elegancia, temple y calidad a raudales sobre el verde y serenidad, saber estar y una impecable gestión de la mejor plantilla del mundo desde el banquillo. 

Sus dos primeros años se cuentan por victorias. Pero lo de ayer y en mi opinión empieza por él. ¿Por qué? Os lo explico aquí. Desde su llegada, las rotaciones han sido significado de alternancia y oportunidades en el interior y alabanzas desde el exterior. Funcionaron y muy bien, pero el Madrid contaba en esa segunda línea con Morata y James. Hombres que regalaron muchos goles en días como ayer. 

Conociendo la convocatoria y con la ya sabida baja de Cristiano, el once con el que saltaría el Madrid era todo una incógnita. Keylor, Varane, Modric y Mayoral, fuera. ¿Era necesario? No había recambio de nueve. Si ya se fue Morata y no se fichó ningún recambio, creo que la decisión de dejar a Mayoral en la grada fue un tanto desacertada. Keylor llegó tarde y cansado de los partidos con su selección, Varane no era necesario arriesgar y Modric era otro titular que merecía descansar después de haber jugador con su selección y siendo el día de su cumpleaños, lo que no sabemos si fue una razón de peso o no para el entrenador.

Una vez se dio a conocer el once. Juntar a Llorente y Kroos en la medular tampoco pareció la opción más acertada. Sin un tercer hombre en el centro del campo ya que el tándem Theo-Marcelo trabajan por banda, Kroos fue el único que arriesgó con balón en la zona de medios. Con un Llorente poco acostumbrado a ello y sin obligación, el alemán tuvo que asumir el riesgo solo ante el peligro. Sabiendo que Modric siempre es el de los tres, el jugador que más estira el campo.

La lesión de Benzema lo complicó todo aún más, pero ¿Isco? la última vez que pisó el Bernabéu fue para fulminar a Italia casi él solo en una actuación imponente. Jugadores en ese estado de gracia no pueden descansar, ni aunque su entrenador tenga el lujo de rotar. El de Arroyo de Miel salió en la segunda mitad y le faltó tiempo para completar la heroica, pero sin ninguna duda fue el mejor de los blancos y en el que más creyó la afición para dar la vuelta al marcador. Y Bale lo falló todo. Lo mismo que erró Benzema en la segunda jornada. Con Cristiano la historia hubiera sido bien diferente, pero nadie le quita culpa por una acción que no debió cometer aunque la sanción fuera desmesurada. Al mínimo error, el Madrid será castigado con dureza y eso lo tienen que saber.

El gol del Levante fue una acción desafortunada, donde a la zaga blanca le faltó determinación. El de Lucas trae polémica, pero fuera de ello, al Madrid le faltaron cosas, sin olvidar que la actitud del equipo fue muy buena en todo momento. Y con Mayoral en el banquillo e Isco de titular el resultado podría haber sido bien diferente. Dicho esto, toca levantar la cabeza. El miércoles llega el APOEL y la cuarta jornada los blancos visitan Anoeta sin Marcelo, Cristiano y Benzema. Prueba de fuego para Zidane.