Alexis Ciria, llegar y besar el santo: crónica del Real Madrid Juvenil 1-0 Mallorca

Alexis Ciria, llegar y besar el santo: crónica del Real Madrid Juvenil 1-0 Mallorca
Juvenil A del Real Madrid
Oggi alle 18:58Cantera
de Gabriel Merizalde
Un gol al final de la primera parte de la prórroga del recién fichado le da el pase a cuartos al Juvenil A del conjunto blanco en la Copa del Rey

Tras vencer por un cómodo 4-0 al Cádiz en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey Juvenil, los chicos de Álvaro López, del Real Madrid, afrontaban la siguiente ronda de octavos de final, también en su casa, Valdebebas, ante los juveniles del Mallorca. Dos partidos lleva en el banquillo Álvaro y dos goleadas, ya que este último fin de semana, goleo por 6-1 al Burgos, uno de los equipos en descenso en la División de Honor.

Para los octavos de final ante el Mallorca, la alineación de Álvaro López, fue la siguiente: Javi Navarro bajo palos; defensa (de derecha a izquierda) formada por Guille, Ferrán, Ariel y Lezcano; centro del campo para Beto, Pol Durán y Carlos Díez; y arriba, Gabri Valero, Barroso y Liberto. Por su parte, el Mallorca saltaba con un once formado por: Torres; Carvajal, Vicens, Kira, Daniel Ramos, Yerga, Serra, Orejuela; Torres, Whyte y Diallo.

Control insuficiente

Mucho balón, el que tenía el Real Madrid desde los primeros minutos del partido. Los de Álvaro López estaban constantemente moviendo el balón en el campo del Mallorca, de lado a lado. Aun teniendo velocidad en los pases y movimientos de los blancos, no estaban teniendo efecto en un bien ordenado conjunto bermellón. En la primera media hora el gran protagonista iba a ser un Gabri Valero que la pedía todo el rato y buscaba hacer válido su fantástico regate que era siempre una amenaza.

Resistencia bermellona

Pasaban los minutos y alrededor de la primera media hora, Beto encontraba una línea de pase muy vertical, que rompía líneas y que dejaba a Carlos Díez en posición perfecta para finalizar, pero Torres estaba muy atento para incomodarle y parar el disparo. Los blancos insistían por el sector derecho de Gabri, que era de los pocos que conseguía sembrar nervios en la defensa del Mallorca. Los de la isla se sentían cada vez más acorralados en su campo y una contra que les anulaban, demostraba su frustración y la de su banquillo, que veía el descanso como una gran necesidad.

Sin peligro y la igualdad crecía

La segunda parte sería incluso menos productiva para el equipo de Álvaro López, que a pesar de estar durante más de la mitad del tiempo de la segunda mitad en el campo del Mallorca, les era imposible generar ocasiones claras. Los mallorquines tampoco habían mejorado mucho su situación y apenas se habían acercado en dos ocasiones a balón parado. El entrenador del juvenil merengue se veía necesitado de mover el banquillo y daba entrada al recién fichado, Alexis Ciria, además de Viega. Al poco rato, se sumaba Enzo Alves por un Barroso que se había peleado con los defensores del Mallorca sin éxito.

Algún destello pero a prórroga

La carta del extremeño era de lo poco que iba a hacer efecto de los movimientos hechos por Álvaro López. Al igual que Valero durante gran parte del partido, ahora era Alexis el que provocaba el desequilibro, siendo este por la banda contraria. Uno de sus centros, rozando el minuto noventa, estaría a punto de encontrar como destinatario al joven Enzo, que veía como era interceptado en el último momento por la defensa del Mallorca. No había manera de generar ocasiones que le diesen a los blancos chances de tirar y abrir el marcador y se iba el partido a la prórroga. 

Locura llamada Alexis

El comienzo de la prórroga no iba a ser menos y calcaba el guion de los primeros noventa minutos. El Real Madrid, que había dado entrada a uno de sus mejores jugadores como Adri Pérez junto a Melvin, tampoco le estaba sirviendo de mucho, más allá de alguna arrancada explosiva del lateral diestro blanco, que sí que estaba generando cosas. Y a falta de dos minutos para el fin de la primera parte, Carlos Díez le daba un balón a Ciria, que sin ningún tipo de vergüenza se quitaba a los defensores con un sutil toque, para definir de inmediato con la puntera y desatar la locura. Impacto inmediato del extremeño que había desatascado el partido.

Descontrol y pase a cuartos de final

Tras el gol, como no podía ser de otra manera, el descontrol aparecía en el césped de Valdebebas. Primero, era Carlos Díez con un zapatazo que se topaba con el palo izquierdo, negándole la sentencia al conjunto blanco. Alexis, que no tenía suficiente con el gol, seguía con su desborde, pero esta vez terminaba golpeado y sin conseguir fruto. La colegiada añadía un minuto más y el Mallorca iba a morir con un balón colgado al área madridista. El Real Madrid sufría, pero se llevaba el billete para cuartos de final de la Copa del Rey, en un partido que controló, pero en el que se impuso la igualdad.