Quique Sánchez Flores: "Nunca me llamó el Real Madrid para entrenar"
Quique Sánchez Flores ha charlado con As, donde ha recordado parte de su pasado como madridista. Además, cuenta que nunca han existido contactos formales para que ocupase el banquillo blanco.
No le ha llamado el Madrid: "No de forma directa. Es cierto que entrenando al Valencia, donde estábamos haciendo las cosas bien en la Liga y en la Champions, me llegaron comentarios de que podía existir esa posibilidad, pero más allá de eso, nada".
Di Stéfano no le reprochó que entrenase al Atlético: "¡¡Nooo!! (risas)… Don Alfredo siempre estará conmigo. Ha sido como un segundo padre para mí. Me hice valencianista por él. Lo he tenido como entrenador y siempre me ha aconsejado. Me ha dejado y nos ha dejado muchas enseñanzas, porque fue muy natural y grande a la vez".
Desavenencias con Luis Enrique: "Pasó algo que veintitantos años después sigo sin explicarme. Yo creo que las personas pueden darse cuenta con el tiempo de cómo ocurrieron las cosas realmente o de que se pueden cometer errores, pero si no es así, te entra una gran tristeza. Es algo que no quiero remover. Siendo sujeto pasivo de lo que ocurrió, me planteé incluso que podía perdonar, pero si la otra persona persevera en el error tanto tiempo después…".
5-0 al Barça del 'Dream Team' en enero de 1995: "Sin duda fue el mejor recuerdo de aquella temporada. Era tan cercana en el tiempo la derrota por la misma diferencia en el Camp Nou, que a medida que el resultado fue incrementando, nos ilusionamos y perseguimos una victoria tan excelente. Recuerdo el gran rendimiento del equipo, la euforia después… No hay que olvidar que aquel equipo había acabado con el dominio del Madrid de la ‘Quinta del Buitre’ y había establecido otra supremacía en la Liga".
Su primo Antonio Flores jugó en las inferiores del Madrid: "Sí es verdad, sí (risas). Jugábamos en el entonces Torneo Social del Madrid, cuyos nombres de los equipos eran los de los futbolistas del primer equipo. Nosotros estábamos en el ‘Del Bosque’. No entrenábamos, íbamos los sábados y jugábamos. Estaba mi hermano Isidro, Manolo Sanchís, mi primo Antonio y yo. Antonio hay que decir que venía cuando quería, pero era un centrocampista ‘box to box’ como se dice ahora, con un físico privilegiado".