El Real Madrid vuelve a tirar de algo que era desconocido para sobrevivir
Álvaro Arbeloa, la llave para todo. O al menos así está siendo. El salmantino tiene ahora mismo al Real Madrid lanzado y optando a los dos títulos de las dos competiciones donde sigue vivo: LaLiga y la Champions League. En la primera, como viene siendo habitual esde hace jonradas, necesita un tropiezo del Barcelona para meterse de lleno en la pelea y en la Copa de Europa le espera un camino tortuoso si quiere optar al título en el que se enfrentaría al Arsenal o al propio Barcelona, los dos rivales más fuertes del otro lado del cuadro.
'La Fábrica', el mejor medicamento
El equipo estaba enfermo y necesitaba un medicmanto que resultaron ser los canteranos. Estos chicos, como Thiago Pitarch o César Palacios, han entrado de pie en el primer equipo y han aportado muchas cosas cuando más se demandaba. Y todo es gracias al salmantino. Ha transformado al equipo dándole ese medicamento cuyo principal componente es energía. Los chicos no se cansan de correr y mueven el balón con un talento escandaloso. El mediocampo, ante la incosistencia de jugadores como Eduardo Camavinga, ha sido reforzado con lo que había Álvaro Arbeloa lo sabía mejor que nadie ya que ha entrenado al Castilla: 'La Fábrica' como solución para el mediocentro.