Los números de Xabi Alonso: ¿mejor o peor que Zidane y Ancelotti?

Los números de Xabi Alonso: ¿mejor o peor que Zidane y Ancelotti?
Xabi Alonso, Real Madrid
© foto de realmadrid.com
Ieri alle 17:45Noticias
de Cristian Dolado Sánchez
Tres entrenadores, tres arranques diferentes y una misma obligación: ganar en el Real Madrid sin perder el control del vestuario ni la idea de juego

Los primeros 33 partidos de un entrenador en el Real Madrid rara vez pasan desapercibidos. No solo marcan una racha inicial, sino que también suelen dibujar el carácter del equipo, la relación con el vestuario y la forma de enfrentarse a la presión diaria del Bernabéu. Xabi Alonso, Zinedine Zidane y Carlo Ancelotti aterrizaron en momentos muy diferentes, pero con una obligación idéntica: ganar desde el primer día.

Los números ayudan a contextualizar el arranque de cada uno:

Xabi Alonso: 24 victorias, 4 empates y 5 derrotas

Zinedine Zidane: 27 victorias, 4 empates y 2 derrotas

Carlo Ancelotti: 27 victorias, 4 empates y 2 derrotas

Xabi Alonso: la idea no termina de cuajar y el vestuario empieza a pesar

La llegada de Xabi Alonso al banquillo del Real Madrid generó una expectativa enorme. Su exitoso paso por el Bayer Leverkusen invitaba a pensar en un equipo dominador, valiente y moderno. Sin embargo, tras sus primeros 33 partidos, la sensación es que esa idea todavía no ha terminado de aterrizar en el Bernabéu, y el contexto empieza a ser menos amable de lo esperado.

El Madrid de Xabi sigue teniendo una estructura reconocible: salida de balón trabajada, intención de dominar desde la posesión y una presión alta bien diseñada sobre el papel. El problema es que, en la práctica, el equipo rara vez ha alcanzado el nivel de fluidez, agresividad y continuidad que sí mostró su Leverkusen. El juego ha sido intermitente, previsible por momentos y, en demasiadas fases, plano. A diferencia de Alemania, aquí el margen de error es mínimo y la paciencia inexistente.

Fricciones internas y jerarquías en revisión

Más allá del césped, uno de los focos de desgaste ha estado en el vestuario. La gestión de pesos pesados no ha sido sencilla. Las decisiones tácticas y de rol han generado tensiones visibles, especialmente con jugadores como Vinicius, incómodo en varios tramos por su encaje en el sistema, y Fede Valverde, cuyo rol ha variado constantemente sin terminar de encontrar continuidad. Xabi ha apostado por el colectivo, pero en el Real Madrid esa apuesta tiene un riesgo claro: cuando las estrellas no se sienten centrales, el ruido aparece. Y ese ruido ya se empieza a notar.

Ante los grandes rivales

Real Madrid 2-1 Barcelona: el Clásico dejó una victoria valiosa, pero también un mensaje ambiguo. El equipo fue serio y ordenado, sí, pero lejos de dominar con claridad. Ganó más por control emocional y eficacia puntual que por superioridad futbolística.

Atlético de Madrid 5-2 Real Madrid: El primer derbi fue el culmen, donde se empezó a cuestionar al vestuario y sobre todo al entrenador. Una manita de tu otro máximo rival no fue casualidad, ya que los partidos anteriores venían con el mismo juego pésimo. Las victorias tapaban aquello.

Atlético de Madrid 1-2 Real Madrid: La victoria de ayer en la Supercopa da un poco de energia al tolosarra, aunque sigue viendose un equipo sin alma, aprovechando su calidad individual.

Mbappé, la excepción que sostiene el proyecto

En medio de las dudas colectivas, Kylian Mbappé ha sido una de las pocas notas claramente positivas. Desde el inicio ha asumido responsabilidades, ha sido decisivo y ha sostenido al equipo en momentos donde el plan no funcionaba. Su impacto ha maquillado resultados y ha evitado que el debate sea todavía más duro. El problema es evidente: cuando Mbappé no aparece, el Madrid de Xabi se queda sin respuestas rápidas.

Lectura clave

Xabi Alonso sigue teniendo una idea clara, pero el Real Madrid no espera. El juego está por debajo de lo prometido, el vestuario empieza a mostrar fricciones y la sensación es que el equipo aún no cree del todo en el plan. Con 24 victorias en 33 partidos, los números sostienen al técnico, pero no lo blindan. En el Bernabéu, la cuerda floja no siempre se rompe por perder, a veces se rompe por no convencer. Y Xabi, de momento, camina sobre ella.

Carlo Ancelotti: experiencia al servicio del equilibrio

El inicio de Carlo Ancelotti fue tan exitoso como el de Zidane en términos numéricos, aunque muy distinto en sensaciones. Su Real Madrid no respondió nunca a una idea cerrada ni a un sistema innegociable. Fue, más bien, un equipo que se fue construyendo desde la lectura constante de los partidos, del rival y del momento. Ancelotti entendió pronto que en el Bernabéu no siempre gana el que mejor juega, sino el que mejor compite.

Su Madrid supo ordenarse cuando el contexto lo exigía, correr cuando el rival se descomponía y pausar cuando tocaba enfriar el partido. Esa capacidad de adaptación fue una de sus grandes virtudes, apoyada además en una gestión del vestuario basada en la confianza, el respeto a las jerarquías y la ausencia de conflictos innecesarios.

Más allá del juego, Ancelotti ha demostrado una capacidad única para construir equipos fiables y competitivos. Su pragmatismo y experiencia permiten al Madrid competir al máximo nivel sin depender de una identidad rígida ni de actuaciones individuales brillantes. Durante sus dos etapas en el club, ha sabido combinar talento ofensivo con disciplina táctica, y gestionar con eficacia un vestuario cargado de figuras de primer nivel.

Palmarés en el Real Madrid

Carlo Ancelotti ha dejado una huella imborrable en sus dos etapas como entrenador del Real Madrid. En su primera etapa (2013-2015) ganó la Liga Española 2013-14, la Copa del Rey 2013-14, la Supercopa de España 2014, la UEFA Champions League 2013-14, la Supercopa de Europa 2014 y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2014.

En su segunda etapa (2021–2023 ) conquistó la UEFA Champions League 2021-22, la Supercopa de España 2021-22, la Copa del Rey 2022-23 y la UEFA Super Cup 2022. Con estas conquistas, Ancelotti se consolidó como uno de los entrenadores más laureados en la historia del club, destacando por su capacidad para ganar en contextos muy distintos y con plantillas muy diferentes.

Lectura clave

Ancelotti construyó un Real Madrid fiable, pragmático y con una cultura competitiva muy sólida. No siempre deslumbró ni impuso su juego, pero casi nunca perdió el control emocional ni la capacidad de competir. Un equipo que entendió que, en el Real Madrid, resistir también es una forma de mandar.

Zinedine Zidane: ganar primero, preguntar después

Lo de Zidane fue inmediato. Sus números (27 victorias en 33 partidos) reflejan un impacto casi sin período de adaptación, pero lo más relevante fue la naturalidad con la que el equipo asumió su liderazgo. Bajo su dirección, el Madrid se movía con libertad, confianza y una jerarquía emocional que se imponía en cualquier situación de presión. No necesitaba dominar siempre, sabía sufrir, esperar y golpear en los momentos decisivos, y su equipo transmitía seguridad incluso cuando el juego no era perfecto.

Zidane supo combinar autoridad con manejo del vestuario, ganándose la confianza de las estrellas y creando un grupo que creía en sí mismo. Su Madrid era capaz de sobreponerse a la adversidad y de rendir al máximo nivel en los escenarios más exigentes, mostrando un equilibrio entre talento, carácter y gestión emocional.

Palmarés en el Real Madrid

En su primera etapa (2016-2018), Zidane conquistó la UEFA Champions League tres veces consecutivas (2015-16, 2016-17 y 2017-18), ganó la Liga Española 2016-17, la Supercopa de España 2017, la Supercopa de Europa en 2016 y 2017, y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en 2016, 2017 y 2018. Durante su segunda etapa (2019-2021), sumó a su palmarés la Supercopa de España 2020 y la Copa del Rey 2020-21, reafirmando su capacidad para competir y ganar incluso con un equipo remodelado y en transición.

Lectura clave

Zidane convirtió al Real Madrid en un equipo emocionalmente fuerte y casi indestructible en las grandes noches. No siempre deslumbró por su estilo, pero casi siempre ganó cuando debía. Su legado no se mide solo en títulos, sino en la capacidad de gestionar presión, egos y momentos decisivos, creando un equipo capaz de rendir al límite en los desafíos más exigentes del fútbol europeo.

Caminos distintos, responsabilidades iguales

Comparar a Xabi Alonso, Zidane y Ancelotti deja claro que en el Real Madrid no basta con ganar, sino con que el equipo crea en el plan y resista la presión del Bernabéu. El francés impactó de inmediato y construyó un Madrid sólido y casi indestructible, Ancelotti apostó por la estabilidad y la lectura de los momentos, mientras que Xabi Alonso todavía busca que su idea cuaje en un vestuario exigente. En este club, los títulos importan, pero también la convicción, el liderazgo y la capacidad de adaptación, y ahí se mide realmente a cada entrenador.