Terremoto mundial: el Real Madrid recibirá una de las visitas más esperadas

Terremoto mundial: el Real Madrid recibirá una de las visitas más esperadasBernabeudigital.com
Real Madrid, Santiago Bernabéu
© foto de Federico Titone/BernabeuDigital.com
Ieri alle 23:00Noticias
de Héctor Alias Nogueira
El estadio del Real Madrid es candidato a albergar una visita de una de las personas más esperadas de todo el mundo este mes de junio

Según la revista La Iberia, el actual Papa León XIV hará una visita a España entre el 6 y el 12 del próximo mes de junio, tal como confirmó el cardenal José Cobo. El recorrido que realizará el Pontífice de Roma en nuestro país pasará por Madrid, Barcelona y Canarias. Lo sorprendente es que una de las ubicaciones elegidas en el paso por la capital española sería el Estadio Santiago BernabéuLa idea es celebrar una vigilia en el territorio madridista.

Una cita que genera expectación 

De producirse, la visita de León XIV podría suponer un reclamo para toda la ciudad. Además, no tendría por qué entrañar problemas, dado que se produciría en fechas en las que el Real Madrid ya no necesitaría el estadio Santiago Bernabéu para jugar partidos. Tampoco sería un evento que molestara a los vecinos de la zona, con los cuales siguen existiendo divergencias en relación al ruido con los acontecimientos no relacionados con el fútbol.

El recorrido por la capital de España comenzaría en el Palacio de la Zarzuela para saludar a los reyes Felipe VI y Letizia. De ahí, se desplazaría al Santiago Bernabéu, para terminar con la celebración de una Eucaristía en el centro de la ciudad. 

No sería la primera vez

Si efectivamente el Papa es recibido en el Santiago Bernabéu, no supondría la primera vez que el estadio del Real Madrid recibe la llegada de la máxima autoridad de la religión católica. En 1982, Juan Pablo II también estuvo en España durante dos semanas, y uno de los puntos fuertes de su acudida fue el coliseo blanco.

El recibimiento al entonces Papa fue muy significativo, con un Bernabéu lleno hasta la bandera, y del cual Juan Pablo II salió con una sensación muy gratificante.