¿Es que Laso no se merece la confianza?
Yo no sé cuál es el pensamiento de los que ahora mismo están hundiendo la labor de Pablo Laso por el descenso de rendimiento en la última recta de la temporada. Quizá eran los mismo que le adoraban cuando ganamos la Copa en el Martín Carpena o quizá eran los mismos que presumían ante el eterno rival de paliza histórica en las semifinales de Final Four. Sí, una Final Four ante la que nos hemos quedado a las puertas por segundo año consecutivo pero en la que se ha estado allí.
Personalmente veo un paralelismo en la situación de Laso con la de Mourinho. ¿La consecución de la Euroliga era un requisito indispensale para su continuidad o más bien lo que se quería era llegar a volver a competir al más alto nivel? Es cierto que la recta final de temporada ha sido un poco rara y se notaba mucha presión en el equipo. Situaciones adversas como lesiones y la no incorporación de jugadores han mermado al Real Madrid y eso es así.
Sin embargo, poder disfrutar de victorias históricas que dan Ligas; sobrepasar en la máxima competición europea a equipos que casi te doblan el presupuesto o disfrutar de un baloncesto que recordaba en algunos momentos el run and gun - salvando las distancias - de los Celtics de los '50 tiene su gran valor. Mientras, antes, apenas podíamos celebrar una Copa ULEB y el poder llegar al cuarto partido de la final de Liga con opciones.
Sin dudas, hay muchas cosas que mejorar y que el entrenador las sabe seguro. Por ello, se ha ganado, al menos, mi voto de confianza y el de una gran mayoría de los madridistas. Apuesto por él para seguir teniendo la idea principal, pero renovada, en el grupo base con el gran objetivo, ahora sí, de alzarse con la 'Novena' en el Palacio de los Deportes.