El farol de Florentino Pérez y las llaves para José Mourinho
Todo hace indicar que la operación Galáctico ha fracasado. Después de días de rumores, el pasado martes el Real Madrid desveló oficialmente que el protagonista de esa oferta de 150 millones de euros era Julián Álvarez. Como era de esperar, el Atlético no quiso siquiera negociar, lo que ha llevado a muchos a preguntarse si realmente existía interés madridista en el argentino o si fue un simple movimiento 'político' para cumplir la promesa electoral de Florentino Pérez.
Sea como fuere, aún queda un verano muy largo en el Real Madrid. Un verano que no será como los anteriores. Un verano en el que, por primera vez en mucho tiempo, el entrenador (José Mourinho) tendrá voz y voto en la planificación deportiva. Prueba de ello fue la reunión casi televisada del pasado martes entre el técnico, Jorge Mendes, Juni Calafat y José Ángel Sánchez. Un encuentro en el que se habló tanto de salidas como de fichajes.
Habrá revolución (o, al menos, se intentará)
Lo que parece claro, o al menos así lo han filtrado desde el Real Madrid, es que este verano toca rascarse el bolsillo. Mourinho sabe que la plantilla necesita un revolcón, y el club parece dispuesto a colmar sus deseos. A los Dumfries y Konaté ya fichados, se les unirá un mínimo de dos futbolistas más (sin contar con los posibles regresos de Nico Paz y Víctor Muñoz, que son independientes). Hoy, además, empieza el Mundial. Y Florentino Pérez volverá a tener un ojo puesto en el torneo, tal y como acostumbra.
Pero lo más interesante está en la operación salida: Gonzalo, Camavinga, Asencio, Ceballos, Fran García y Rodrygo están señalados en rojo, si bien la salida del brasileño se antoja imposible debido a su estado físico actual. La operación Galáctico ha fracasado, pero el Real Madrid aún está a tiempo de realizar un verano ilusionante.