Bale, el verso suelto entre las manías de Zidane

11.09.2020 22:19 de Diego Fuentes Twitter:    Ver lecturas
© foto de J.M.Colomo
Bale, el verso suelto entre las manías de Zidane

Gareth Bale sigue inflexible en su intención de no abandonar el Real Madrid. El galés, en un ejercicio eterno de socarronería, vive a las mil maravillas sin pegar más palo que el del golf y a sabiendas de que aunque no haga nada, siempre le caerán del cielo sus más de 14 millones de euros netos. Con su actitud, rendimiento y en un contexto de crisis económica, sabe que el Real está ahogado por el laberinto sin salida en que se ha convertido su situación, de ahí su sosiego: tiene la sartén por el mango y el club es el interesado en venderle...aunque parece que no le colocará ni regalado. 

El de Cardiff es la piedra angular de la lista confeccionada por Zidane en la operación salida, pero en ella todavía figuran más nombres señalados por el entrenador y sobre los que no recaen tantos argumentos para que abandonen la entidad. Reguilón y Mariano son otros dos de esos que no llenan el ojo del marsellés, y en estos casos, como en los de Ceballos y James, a saber por qué. El lateral español viene de completar una campaña magistral en Sevilla y visto el bagaje actual y la edad de Marcelo, lo más inteligente sería retenerle y dar por finiquitado el periplo del brasileño con la blanca. Más aún si cabe porque en un mercado lastrado, los merengues nunca obtendrán a cambio el valor real de un futbolista joven, con una proyección innegable y que ya demostró en su día que tiene capacidad para jugar en Concha Espina.

Con Mariano, la falta de oportunidades estremece, aunque más allá de Benzema es difícil disputar la punta con 'ZZ' en el banquillo, te llames como te llames. Jovic podría incluirse en el mismo boleto, pero su condición de fichaje de 60 millones de euros acredita más oportunidades solo por cartel. En la medianía, Ceballos y James ya se fueron. En el caso del utrerano, se masticó su posible regreso en un verano sin firmas, pero era de extrañar con el mismo inquilino dirigiendo el barco. Tampoco se entienden unas desavenencias con el colombiano que vienen de muy lejos. En un contexto favorable y con confianza, el de Cúcuta podría haber brindado todavía buenas tardes de fútbol en la capital española, pero sin minutos y con encerronas como la de Anoeta, donde jugó después de mucho tiempo y por la derecha, es muy complicado. Con 'Zizou', muchos desaparecen del mapa sin motivo aparente, a no ser que algún día lo explique. Lastimosamente, todo parece indicar que el gran público nunca llegará a conocer estos entresijos, porque las pocas ofensivas que lucen en rueda de prensa se despachan con un inicuo "no te voy a contestar a eso".