El pajarito se transformó en halcón
Para un fiel defensor de Federico Valverde, consciente de su potencial y su trayectoria como jugador del Real Madrid, no le debe extrañar lo que muestra en cada partido, tanto con los blancos como con la selección de Uruguay. Los últimos encuentros con los madridistas ya le han hecho máximo merecedor de un puesto en el once titular de Carlo Ancelotti. La pregunta aquí es: “Por qué no jugó más cuando estaba disponible?” Eso, quizá, solo lo sepa el técnico italiano, aunque ese caso se puede aplicar a otros jugadores para introducirles en el equipo poco a poco, aunque fueran 30 minutos por juego. El ‘pajarito’, que ya se ha transformado en halcón, muestra un abanico muy amplio de capacidades: desplazamiento en corto y largo, presión asfixiante por su físico extraordinario, IQ defensivo… y así se puede seguir hasta el día siguiente.
Las nuevas generaciones siempre superarán a las antiguas, o eso se dice, y en el caso del uruguayo es palpable. Ya es nuestro mejor jugador en el centro del campo, incluso por encima de Luka Modric, y eso que cada año que pasa es incluso un mediocampista más completo. La razón y explicación es muy simple, la modernidad de un jugador que aun tiene mucho que aprender, pero que, en su nivel actual… es uno de los 15 mejores del mundo. Estaréis de acuerdo conmigo, o quizá no, en que Valverde es el futbolista más parecido a Steven Gerrard, uno de los mejores de la historia de Inglaterra, y podría convertirse en el nuestro. El amor por el Real Madrid lo tiene, las cualidades también, y de sobra, por lo que… puede que solo le falte la libertad para crear y decidir el rumbo del equipo, sin ataduras para dejarle volar, por fin.