Ningún jugador del Madrid merece que le pite su propia afición

25.11.2019 10:00 de Alejandro Alonso Twitter:    Ver lecturas
© foto de Imago/Image Sport
Ningún jugador del Madrid merece que le pite su propia afición

En la noche de ayer se vivió un momento muy delicado para Gareth Bale. El galés entró al terreno de juego por Rodrygo y recibió una atronadora pitada por parte de su propia afición. Fue mayoritaria, aunque seguramente todos los asistentes al partido no estuvieran de acuerdo.

Nadie se merece los pitos de su propia afición

Bale ha estado desacertado en muchas ocasiones, sobre todo recientemente, pero ningún jugador del Madrid merece que su propia afición le pite. Su polémica bandera en la que se podía leer "Gales. Golf. Madrid... en ese orden" ha sido la culpable de este hecho en el Santiago Bernabéu. Da igual a quien iba dirigida si aficionados o la prensa española, no debió celebrar el pase a la Eurocopa con ella, y mucho menos con una sonrisa en la boca. Fue un fallo garrafal de Bale

Zidane no pudo apagar el fuego

El francés salió a rueda de prensa el día anterior con el objetivo de apagar un poco el incendio generado por el jugador. Comentó que iba a ser clave para el equipo durante la temporada, y seguramente lo sea aunque todos pidan su marcha.

Mestalla, Lisboa, Kiev...

¿Cómo se puede pitar a alguien que ha dado tantos triunfos al equipo? En su primera temporada dio la Copa del Rey ante el FC Barcelona. Su carrera con Bartra ya está en los libros de historia y en la retina de todos los madridistas. Se echó el equipo a la espalda cuando Cristiano estaba lesionado. Días más tarde anotó el segundo gol de la final de la Décima ante el Atlético de Madrid. Dos títulos en apenas un mes con dos goles claves del galés.

Recientemente tenemos el ejemplo de la final de Kiev ante el Liverpool. Sus dos goles desatascaron el choque ante los de Jurgen Klopp y dieron la decimotercera a los blancos.

A un servidor se le antoja más que imposible pitar a alguien que ha dado tanto a un equipo. Es cierto que ha cometido fallos, pero mientras esté en el equipo debería respetado y valorado.