No todo está perdido con Bale: aún puede tener acomodo en dos clubes

09.08.2019 22:43 de Diego Fuentes Twitter:    Ver lecturas
© foto de Daniele Buffa/Image Sport
No todo está perdido con Bale: aún puede tener acomodo en dos clubes

Gareth Bale tiene muy complicado acoplarse un año más en el Real Madrid. El galés ha demostrado en reiteradas ocasiones su escaso compromiso, y la gota que colmó el vaso fue su enésimo flirteo con el golf mientras el Madrid sucumbía ante el que fuera su equipo, el Tottenham. Ya en la gira de Estados Unidos y Canadá, Zidane tensó la cuerda para forzar su adiós, pero la falta de ofertas le mantienen aún en Madrid. El plan está muy claro y el técnico francés ya dejó entrever la posible gestión a seguir en caso de que se quede: quedarse en la grada o en casa como sucedió en Austria. 

Pero no todo está perdido a la hora de encontrar acomodo a un jugador de destellos y nulo en la regularidad. Por mucho que contribuyese a la Copa de Mestalla en 2014 o a la Champions de Kiev en 2018, para jugar en el Real Madrid hace falta mucho más. En un ejercicio de intercambio de cromos, no es descabellado pensar que pueda enrolarse en las filas del PSG junto a una cifra económica a la vez que el Madrid ficha a Neymar. París puede ser un destino idóneo para el británico en una operación en la que todos saldrían ganando, pues ambos jugadores volverían a sentirse importantes en un proyecto al tiempo que sendos clubes se deshacen de sus respectivos y problemáticos futbolistas.

Tampoco se debe cerrar en absoluto la vía del Bayern de Múnich. El conjunto teutón vive inmerso en una necesaria transformación para mantener el trono en Alemania y trasladarlo a Europa. La derrota en la Supercopa germana ante el Borussia Dortmund evidenció que los bávaros precisan una reestructuración, e incluso Lewandowski reconoció que necesitan fichajes. Con Sané descartado por su desafortunada rotura del ligamento cruzado, en Bavaria podrían virar de nuevo hacia Bale después de haber sido relacionadas ambas partes durante todo el verano. El mercado chino y el inglés ya han bajado la persiana, pero no todos los mercados han terminado.