Zidane y el paralelismo entre este Madrid y el del doblete

28.01.2020 17:00 de David Dieguez Twitter:    Ver lecturas
© foto de J.M.Colomo
Zidane y el paralelismo entre este Madrid y el del doblete

Zinedine Zidane ha conseguido recuperar el espíritu ganador del Real Madrid. Tras un inicio de temporada repleto de baches y dificultades, el equipo vuelve a tener la esencia ganadora que tanto caracteriza al conjunto blanco. El año 2017 significó la cumbre del éxito para el entrenador francés, se ganó el doblete de Liga y Champions, con una plantilla abanderada por dos unidades de combatientes. Por momentos, se pudo ver cómo la plantilla tenía una 'Unidad A' y una 'Unidad B'.

Los Cristiano, Benzema, Bale, Casemiro, Modric, Kroos y compañ​​​​​​ía estaban reservados para las grandes citas, mientras que los James, Morata, Isco, Mariano, Lucas, Asensio y compañía rendían a las mil maravillas en las citas ligueras o coperas que iban surgiendo. También hubo cantidad de momentos en los que ambas se mezclaban, con tal brillantez que la línea diferencial entre una y otra era cada vez más difusa. Esa fue precisamente la clave del éxito de esa temporada, y realmente de todas las de Zizou al frente del Real Madrid.

El equipo actual guarda por tanto un paralelismo evidente con aquel plantel. Además del mero hecho de que la mayoría de los jugadores permanecen en el Bernabéu, lo más influyente es que este entrenador tiene algo diferente a todos los demás. Es el único capaz de mantener a todos sus miembros enchufados y con ganas de aportar su granito de arena. Véase el caso Brahim, que no ha jugado prácticamente nada y sigue con ganas de servir. También Nacho, cuyo abrazo con su míster resume perfectamente esta teoría. Todos quieren jugar y ninguno está fuera de combate a pesar de los pocos minutos que pueda tener. 

'El alineador' ha conseguido una vez más lo más difícil que se le puede pedir a un entrenador, que su mensaje cale entre los jugadores. Las estrellas se creen a su míster y esa es la clave del engranaje. En 2017 se ganaban partidos por convicción, por mero esfuerzo físico y mental, con goles en los últimos minutos y victorias muy trabajadas, como la de la última jornada en Valladolid. Los Vinícius, Jovic, Rodrygo, James, Brahim, todos quieren jugar y tener minutos. La máquina está engrasada.