El escándalo en Euroliga: el Real Madrid no sabe si jugará ante su público
El Real Madrid de baloncesto vive un momento tenso. A una semana de que se juegue la primera ronda de play-offs de la Euroliga, el conjunto blanco no sabe si podrá hacerlo ante su público o no. Su rival será el Hapoel de Tel Aviv, equipo israelí. Y la norma esta temporada ha sido que en las cuatro visitas que han hecho tanto Hapoel como Maccabi (también israelí) a equipos españoles, lo han hecho sin público en las gradas. Solo hubo una excepción en Valencia, donde el club local abrió 8.000 localidades para sus abonados. Estas medidas drásticas vienen motivadas por las fuertes protestas que han tenido lugar en nuestro país en el último año en contra de Israel y su violencia en Gaza.
EL GOBIERNO DE POR MEDIO
Pese a que dichas protestas se han disipado algo últimamente, lo más probable es que la Delegación del Gobierno califique el partido de alto riesgo y cierre las puertas al público por seguridad. Este órgano gubernamental tiene, todavía, que emitir su decisión, lo que tiene en vilo al Real Madrid y su afición, que no saben si podrán estar presentes en una semana en el Movistar Arena. Sin embargo, actúa de manera consultiva, por lo que sugiere y recomienda qué hacer, pero la última palabra la tendría el club.

DERECHO AL FACTOR CANCHA
El malestar en el club blanco se justifica principalmente porque tiene el factor cancha a favor, lo que implica que tres de los cinco partidos de la serie de play-off ante el Hapoel serán en Madrid. Sin afición en las gradas, eso pierde todo el valor. Se lo han ganado quedando en una tercera posición en la fase regular, y se le negaría el derecho de jugar ante su hinchada. "El equipo ha conseguido en la cancha su derecho de jugar con la afición tres partidos de cinco. Es algo que la afición también se ha ganado animando al equipo, decía Scariolo en esa línea en rueda de prensa tras la derrota ante el Laguna Tenerife. El Real Madrid, a la espera de una resolución en una cita muy importante.