Portazo al Real Madrid en la Euroliga: por qué jugará a puerta cerrada ante el Maccabi y el motivo de la polémica

Portazo al Real Madrid en la Euroliga: por qué jugará a puerta cerrada ante el Maccabi y el motivo de la polémica
Real Madrid Baloncesto
© foto de realmadrid.com
Ieri alle 10:32Baloncesto
de Redacción Bernabéu Digital
El encuentro en el Movistar Arena se blinda tras una movilización social masiva para un partido que trasciende lo deportivo

Autor: Borja Pérez Castro

El Real Madrid jugará finalmente su partido de Euroliga ante el Maccabi de Tel Aviv en el Movistar Arena a puerta cerrada, una decisión que no se entiende sin el contexto social y político que se ha ido construyendo en los días previos.

Antes de que se adoptara la medida, más de 250 organizaciones impulsaron un manifiesto unitario reclamando que el partido no se celebrase en las condiciones habituales. La iniciativa, coordinada desde Madrid y Barcelona, no surgió de forma aislada, sino como continuación de una presión similar ejercida días antes en la capital catalana, donde el encuentro de mañana en Barcelona se jugará también a puerta cerrada.

En la capital, el manifiesto fue impulsado por colectivos de solidaridad con Palestina y sumó apoyos de plataformas vecinales, organizaciones sociales, sindicatos, entidades educativas, colectivos ecologistas y formaciones políticas de la izquierda.

Un precedente que marcó el desenlace

Las entidades firmantes argumentan que la celebración de este tipo de encuentros “contribuye a la normalización internacional del Estado de Israel”, actualmente bajo investigación de la Corte Internacional de Justicia, y consideran que el deporte no puede funcionar como espacio neutral al margen de los conflictos internacionales.

El documento subraya que el caso de Barcelona “demostró que la movilización social puede tener consecuencias concretas” y advierte de un rechazo social creciente en distintas ciudades del Estado ante el uso del deporte y los grandes eventos como elementos de legitimación política.

Ese contexto explica que, finalmente, el partido del Real Madrid se dispute sin público, una solución intermedia que evita la suspensión, pero asume el impacto de la presión previa. Un encuentro que se jugará, pero en silencio, tras una intrahistoria que fue mucho más ruidosa que el propio marcador.