Los playoff son una realidad: la crónica del Real Madrid 1-0 Unionistas

Los playoff son una realidad: la crónica del Real Madrid 1-0 Unionistas
Real Madrid Castilla
© foto de realmadrid.com
Ieri alle 23:01Cantera
de Sathya Sansó
El equipo de López de Lerma se lleva los tres puntos en el Alfredo di Stéfano y se asienta en las posiciones de playoff a falta de tres jornadas

El Real Madrid Castilla abría el mes de mayo en el Alfredo Di Stéfano, en este último tramo de temporada donde cada punto es esencial para intentar el ascenso. El equipo de Julián López de Lerma recibía a Unionistas de Salamanca con el objetivo de sostener su lugar en zona de playoff, una posición que, a falta de pocas jornadas, se ve cada vez más posible de conseguir.

El filial blanco llegaba en un muy buen momento de forma, encadenando cinco partidos sin perder y con la moral reforzada tras su clasificación a la final de la Premier League International Cup. Una dinámica que se explica desde el crecimiento colectivo, pero también desde nombres propios como Pol Fortuny, decisivo en las últimas semanas, y Manuel Ángel, cada vez más influyente en la sala de máquinas. Así, el filial saltaba al césped con Mestre; Fortea, Joan Martínez, Valdepeñas, Aguado; Cestero, Cristian David, Pol Fortuny; Yañez, Rachad y Liberto.

Enfrente, un Unionistas que, lejos de relajarse tras asegurar la permanencia, ha encontrado un nuevo objetivo en el tramo final. Octavo en la tabla, a cinco puntos del playoff, el conjunto salmantino se presentaba en Valdebebas con la ambición de apretar la pelea y aprovechar cualquier oportunidad. En una clasificación de distancias mínimas, el duelo proponía un escenario con dos equipos con aspiraciones, obligados a sostener el ritmo.

Mucho ambiente, poco juego

El partido arrancó con un aviso inmediato. Minuto 1, desmarque a la espalda de Joan Martínez y Pere Marco obligando a Mestre a intervenir con una buena parada para sostener al Real Madrid Castilla desde el inicio. Un arranque eléctrico, también en las gradas, con ambas aficiones metidas y un Di Stéfano consciente de lo que había en juego. Hace tiempo que no se veía tanto cántico y energía desde la grada blanca. 

El equipo de Julián López de Lerma planteó un sistema con Fortuny por dentro junto a Cristian David, con Yañez abierto a la izquierda, Liberto a la derecha y Rachad como referencia. Tras ese inicio frenético, con llegadas en ambas áreas, el encuentro fue perdiendo ritmo y se fue cerrando, más disputado que jugado. Con el paso de los minutos, el filial empezó a crecer desde los costados. Fortea y Yañez, muy activos, empujaban al equipo con conducciones largas y cambios de ritmo que iban hundiendo a la defensa de Unionistas de Salamanca. Aun así, la sensación de control no se traducía en ocasiones claras.

El que sí acumulaba intervenciones era Mestre. Primero en el 22, con otro remate de cabeza visitante, y después con un disparo lejano de Juanje que volvió a exigirle. Mientras tanto, Marco Suárez apenas había tenido que intervenir, reflejo de la falta de profundidad de los capitalinos en los últimos metros. La primera clara de los locales llegó en el 26, buena combinación entre Pol Fortuny y Fortea, pase atrás y Rachad rematando por encima del larguero, aunque la jugada quedaría invalidada por fuera de juego. Poco después, en el 29, el partido se tensó con una tangana en banda tras un choque entre Aleix Gorjón y Liberto, que terminó con el jugador visitante golpeando contra la valla.

El tramo final dejó ver uno de los problemas del equipo, dificultades para encontrar espacios y para darle fluidez a la salida, con la ausencia de Manuel Ángel y Palacios pesando en la construcción. El Real Madrid se acercaba, sumaba acciones a balón parado, pero sin precisión en los últimos metros. Antes del descanso, dos últimas acciones. Primero, una gran jugada individual de Álvaro Gómez Martín que obligó a Cestero a cortar un pase que parecía medio gol. Y en la réplica, la más clara de los blancos, contra tras córner rival, conducción de Valdepeñas, cambio de orientación para Yañez y centro para Pol Fortuny, que controló y definió, pero el balón se marchó a la red exterior. El descanso llegó sin goles, con un partido igualado, más físico que fluido, y con un Real Madrid Castilla que fue creciendo con el paso de los minutos, aunque todavía sin encontrar la claridad necesaria para romper el bloque rival.

Jacobo rompe el partido

El segundo tiempo arrancó con movimiento en el banquillo visitante, Mario Simón Matías introducía a Artola por Pere Marco, buscando más frescura arriba. El ritmo no bajó, y el partido retomó ese intercambio constante de golpes. Avisó primero el Real Madrid con un disparo lejano de Valdepeñas en el 51, sin encontrar portería, y respondió Unionistas de Salamanca con un contraataque bien llevado que terminó con un remate de Gómez Martín al palo. El encuentro se mantenía abierto, dinámico, con espacios y transiciones rápidas. Liberto dejó una acción de talento puro, caño incluido y desborde por izquierda, aunque su jugada terminó en un remate cómodo para el portero. Poco después, otra acción clave, Gómez Martín volvió a romper en velocidad, generó una situación clara para Artola, pero Joan Martínez apareció con una intervención providencial para evitar el gol.

El partido seguía en ese filo fino, cualquiera podía romperlo. Yañez vio la amarilla en el 60 por cortar una contra, y a partir de ahí Julián López de Lerma movió el banco en el 65, dando entrada a Alexis Ciria, Beto y Jacobo. Cambios que respondían a lo que pedía el partido, más presencia arriba y más capacidad para sostener ataques. El efecto fue inmediato. Jacobo se convirtió en referencia, fijando centrales y permitiendo al equipo crecer desde sus apoyos. Yañez lo intentó dos veces desde la frontal, ambas sin precisión, pero el conjunto capitalino ya jugaba más cerca del área rival, con más continuidad.

El gol llegó en el minuto 80, y fue una acción colectiva de alto nivel. Recuperación de Valdepeñas, salida limpia con Pol Fortuny, apertura para Fortea y centro medido al segundo palo. Allí apareció Alexis Ciria, inteligente para bajar el balón, y Jacobo, que controló y definió con calma. El Di Stéfano explotó, premio a un equipo que había insistido. La conexión entre Ciria y Jacobo volvió a dejar señales positivas, una sociedad que está marcando diferencias en este tramo final. Aun así, el partido no estaba cerrado. Mestre sostuvo al equipo con un paradón en el 84 a disparo de Artola, y el tramo final se jugó con tensión máxima.

El VAR entró en acción en el 85 por un posible codazo sobre Jacobo, sin sanción, y volvió a aparecer en el 94 ante una posible mano en el área blanca, que tampoco fue considerada punible. Entre medias, el Real Madrid agotó cambios, con la entrada de Lamini Fati, reforzó líneas y resistió. Los minutos finales exigieron compromiso colectivo, con el equipo defendiendo con orden y firmeza durante un añadido largo. Incluso hubo tiempo para la entrada de asistencias tras un golpe en el rostro de Cestero, sin mayores consecuencias. El pitido final confirmó una victoria de enorme valor para el Real Madrid Castilla, que da un paso firme en la pelea por el playoff. A falta de tres jornadas, el objetivo está cada vez más cerca, y el equipo lo sostiene con fútbol y carácter.

Con esto, el Real Madrid sube a la cuarta posiciñon de la Primera Federación con 56 puntos. El próximo encuentro es el sábado 9 de mayo a las 21:00  frente al Cacereño de visitante.