Dani Ceballos, más fuera que nunca del Real Madrid: se activa el destino definitivo para salir de su calvario

Dani Ceballos, más fuera que nunca del Real Madrid: se activa el destino definitivo para salir de su calvario
Dani Ceballos, Real Madrid
© foto de realmadrid.com
Tras un año para el olvido sin la confianza de Xabi Alonso ni Arbeloa, prepara las maletas con un viejo deseo en el horizonte y la Champions como gancho

El ciclo de Dani Ceballos en el Real Madrid parece haber llegado a su punto final definitivo. Según adelanta el diario AS, el centrocampista utrerano está más cerca que nunca de abandonar Chamartín este verano tras haber vivido un curso auténticamente para el olvido. El andaluz no ha logrado ganarse la confianza ni de Xabi Alonso ni de Álvaro Arbeloa en el banquillo merengue, una dolorosa falta de protagonismo que reactiva, por enésima vez, el gran culebrón de su regreso al Real Betis, aunque esta vez con tintes de ser la definitiva.

A sus 29 años, Dani Ceballos sabe perfectamente que está a tiempo de volver a brillar en la élite y recuperar la sonrisa sobre el césped. La conexión sentimental con el Benito Villamarín nunca se ha apagado. De hecho, el propio presidente verdiblanco, Ángel Haro, ya dejó claro en su momento que "sus destinos volverán a cruzarse algún día". Además, el Betis cuenta este año con la baza de jugar Champions League, por lo que con más razón aún Ceballos vería con ojos de ilusión este retorno a casa para sentirse importante bajo el ala de Manuel Pellegrini.

Otra vez: tira y afloja por el precio

Eso sí, la operación requerirá encaje de bolillos financiero. Explica AS que el Real Madrid, con quien tiene contrato hasta 2027, exigirá un traspaso y no lo regalará, tomando como referencia los más de 11 millones de euros que ofreció el Marsella el pasado verano. Y ahí está el tema, que el Betis (una vez más) se niega a llegar a esas cantidades. Mientras, para el club blanco, la salida de Ceballos supondría aligerar la masa salarial y liberar una ficha en la medular, cerrando una etapa agridulce para un jugador de calidad incuestionable.