As, Segurola: "Zidane acertó contra el Getafe, su modificación táctica giró el partido"

04.07.2020 17:31 de Diego Fuentes Twitter:    Ver lecturas
© foto de Antonello Sammarco/Image Sport
As, Segurola: "Zidane acertó contra el Getafe, su modificación táctica giró el partido"

Santiago Segurola ha dado su punto de vista en As sobre la victoria del Real Madrid ante el Getafe. El periodista le otorga el mérito a Zidane por su trabajo táctico, ya que fue clave ensanchar el campo para sacudirse la infatigable presión de los azulones. Con las introducciones de Rodrygo y Asensio por las bandas, el francés consiguió descongestionar el centro del campo y abrir el partido, y por el costado derecho con la incorporación de Carvajal fue por donde llegó el penalti que decidió el choque.

Aquí su columna íntegra:

Apretando los dientes contra el cemento

Hay estadísticas que son una farfolla que no aportan nada a la comprensión de un equipo, pero cuando se trata del Getafe conviene observar cuidadosamente los números, porque arrojan una luz cenital sobre su modelo de juego: es el equipo de la Liga que adelanta más su línea defensiva, el que menos pases suma por jugada, el que más faltas comete del campeonato y el que genera los partidos con más perdidas del balón. Este último dato es más que significativo: el Getafe ha participado en ocho de los 15 partidos con más pérdidas. A la cabeza de todos está el Mallorca-Getafe, con 413 posesiones abortadas. Frente a este equipo, los rivales saben que pasarán un mal rato. El Real Madrid pudo confirmarlo punto por punto.

Ganó y probablemente conquistará la Liga, pero el sofocón fue considerable. Penó durante la primera parte, sin soluciones para desactivar la hermética presión que ejerció el Getafe en el campo madridista. Le empujó de tal manera contra su área que todas las líneas terminaron desactivadas. La defensa empotrada, los medios achicando y sin posibilidad de suministrar un pase decente en medio de la espesa red de jugadores del Getafe. Nadie tenía un metro para pensar, para pasar y para regatear. La portería de David Soria quedaba a kilómetros de distancia.

El Getafe aplicó al Madrid el mismo tratamiento de choque que al resto de sus rivales. Eso habla de un equipo de gran personalidad. Juegan con una convicción fanática y nadie tiene derecho de bula. Si no corres, si no persigues, si no chocas, si no eres riguroso en la presión, si no eres astuto, no hay posibilidad de jugar en este Getafe. Su autoridad en el primer tiempo fue tan evidente que el Madrid rara vez encontró una rendija en el hormigón defensivo de su rival. Courtois, que ya salió con sobresaliente en el partido de ida, emergió de nuevo como garantía de portero.

El medio campo fue la parte más dañada del equipo. La imposibilidad de elaborar algo de juego acabó por frustrar a Isco, Kroos y Modric. Sólo Casemiro se sintió más cómodo en el cuerpo a cuerpo que exigía el partido, pero el panorama pintaba feo. El Madrid había formado con cuatro centrocampistas y Bordalás había contestado con cinco (Timor jugó en lugar de un delantero), una de las pocas veces que ha roto su acreditado 4-4-2.

Las tarjetas y las faltas fueron frecuentes. Las ocasiones, escasas. La fatiga era general. El Madrid requería un cambio para reconducir el encuentro, y a Zidane no le pasó inadvertido. Para superar al Getafe hay que llevarlo a su área, alargarle, romper la masiva presión que ejerce con sus tres líneas pegadas y adelantadas. Muchos equipos desestiman cualquier intento de elaboración y eligen el pelotazo para retrasar al Getafe. Zidane eligió ensanchar al máximo el equipo. Cambió el 4-4-2 por el 4-3-3, con Rodrygo en la raya derecha y Asensio en la banda izquierda.

La modificación táctica giró el partido. El Getafe, cansado por un esfuerzo sobrehumano, comenzó a dar alguna muestra de debilidad en su banda izquierda, donde Rodrygo se rehizo después de dos discretas actuaciones en el retorno de la Liga. Hábil, ligero y por fin atrevido, comenzó a sembrar el pánico en la defensa del Getafe, cada vez más retrasada, en una zona donde es mucho más vulnerable.

A Rodrygo se añadió Carvajal. Por aquel callejón se desplegó el Madrid y ganó el partido. Un penalti ingenuo, de jugador laminado por la fatiga, precedió al gol. Se lo trabajó el Madrid con más esfuerzo que fútbol, con una acertada decisión de Zidane y con la entereza de los equipos que aprietan los dientes para ganar un campeonato...