Enfado del vestuario del Real Madrid: “No estamos para escuchar esta mierda”
El Real Madrid volvía al parqué del WiZink Center con una herida todavía muy abierta. La dolorosa derrota en la final de la Copa del Rey frente al Baskonia había dejado tocado el orgullo del madridismo, y el ambiente en la previa del duelo de Euroliga ante el Bayern de Múnich amenazaba con ser un plebiscito. Cuando la megafonía anunció el nombre de Sergio Scariolo, un sector de la grada decidió expresar su frustración en forma de silbidos antes del inicio del choque. Lo que nadie esperaba era la contundente e incendiaria respuesta que iba a dar uno de los pesos pesados del vestuario al finalizar el encuentro.
Mario Hezonja, ejerciendo de capitán y líder del equipo, no se mordió la lengua en los micrófonos de la Cadena Ser. El balcánico salió en defensa de su entrenador con unas declaraciones tajantes. "No estamos aquí para escuchar esta mierda", soltó el alero croata de forma muy directa al ser preguntado por los pitos hacia el técnico italiano. Lejos de apaciguar los ánimos, Hezonja mandó un recado muy claro a los aficionados más críticos: "Todo el mundo tiene que estar con el equipo. Nosotros dando el máximo por el Real Madrid y si no te sientes así o no quieres, no vengas al partido y ya está".
El jugador reconoció abiertamente que la plantilla arrastraba "muchísimo enfado y frustración" por haber dejado escapar el título copero el pasado domingo, calificando los días posteriores como muy duros. Sin embargo, quiso poner en valor la brutal capacidad de resiliencia de sus compañeros, a los que considera su familia: "En el día a día hay que trabajar para levantar a tus amigos, porque ya no son compañeros por el tiempo que llevo aquí. Si alguno se siente mal, yo también".
El escudo protector de Scariolo
Mientras Hezonja sacaba las garras en la zona mixta, Sergio Scariolo comparecía en la sala de prensa demostrando por qué es uno de los mejores gestores de grupo del continente. El preparador transalpino restó importancia a la pitada, reduciéndola a la anécdota y desvelando que todo formaba parte de su plan para liberar de presión a la plantilla. "Era precisamente lo que buscaba. En el momento que he asumido todas las responsabilidades... Pretendía que los jugadores saliesen arropados", confesó el entrenador de forma sincera. Fiel a su estilo irónico, minimizó el impacto del público crítico que se dio cita en el Palacio: "Habrán sido 10, si lo has contado. Un tío con 44 seguidores dirá que ha sido 'una parte de la afición'".
Para zanjar el asunto y poner en perspectiva la brillante temporada que está firmando el equipo pese al tropiezo ante los vitorianos, Scariolo mandó deberes a sus jugadores antes de que se marchen al siempre inoportuno parón de las ventanas FIBA. "Les he dicho que de vez en cuando miren las posiciones de Liga y Euroliga, porque hace mucho tiempo que no las acumulaba juntas", sentenció con orgullo el técnico tras alabar el esfuerzo defensivo, la cohesión y la unión mostrada para doblegar al conjunto alemán.