Los días clave que marcaron el fin del proyecto de Xabi Alonso

Los días clave que marcaron el fin del proyecto de Xabi Alonso
Xabi Alonso
© foto de realmadrid.com
Ieri alle 20:22Noticias
de Aitor Bris
Del PSG al Barça, una cadena de noches decisivas fue desgastando la figura del técnico del Real Madrid hasta dejarlo sin margen de maniobra

Autor: Borja Pérez Castro

Llegó la noticia bomba de la semana tras una final de la Supercopa de España que dejó más resaca de la esperada. El Real Madrid oficializó el cese de Xabi Alonso y promoción del entrenador del Real Madrid Castilla, Álvaro Arbeloa. Una noticia que llevaba tiempo flotando en el ambiente y tan solo salvado por los resultados.

Durante semanas el técnico tolosarra había vivido con el agua al cuello en un club que demanda rendimiento inmediato. Partido tras partido se jugaba su puesto, pero el descontento por parte de la directiva venía de más atrás, tan solo se iba posponiendo el desenlace. 

Xabi llegó al conjunto blanco el 1 de junio, de forma precipitada por la presencia del Mundial de Clubes. El arranque generó ilusión, pero pronto aparecieron las primeras dudas.

El inicio de las dudas

Las semifinales del Mundial de Clubes dejaron la primera gran duda tras una buena imagen hasta encontrarse con el PSG, recientemente campeón de la Champions League, que lo pasó por encima con un 4-0 que expuso la diferencia entre un bloque hecho y un equipo todavía en construcción. Aun así, directiva y afición optaron por la paciencia, conscientes del poco tiempo de trabajo del nuevo entrenador confiando en el proceso de construcción.

El inicio de la temporada 2025-26 fue impecable en resultados, con pleno de victorias. No convencía el juego, pero sí el resultado. 

Las noches que desgastaron el crédito

El derbi del Metropolitano marcó un punto de inflexión. Con un Atlético en mala dinámica y un Simeone cuestionado, el Real Madrid conseguía remontar el gol inicial colchonero en la primera parte, pero se desplomó tras el descanso. La goleada rojiblanca dejó decisiones muy señaladas, como la titularidad de Bellingham recién salido de una operación de hombro. A partir de ahí, las dudas dejaron de ser silenciosas acentuadas por una manita de los vecinos de la capital.

El equipo reaccionó con un mes de octubre perfecto, incluso con victoria en el clásico ante el FC Barcelona, pero ese partido también dejó una imagen que pesaría más adelante: el caso Vinícius y su sustitución. El Real Madrid ponía una gran distancia de por medio en la clasificación, pero ese día empezó a erosionarse la figura del entrenador y el vestuario.

Luego llegó Anfield, ante un rival en mala dinámica, superado en intensidad, fútbol y calidad. La derrota fue corta, pero la sensación fue profunda, un golpe de realidad. A eso se sumaron tres empates consecutivos fuera de casa ante Rayo, Elche y Girona, perdiendo la ventaja obtenida en el clásico y aumentando la presión.

Las derrotas consecutivas en el Santiago Bernabéu ante Celta y Manchester City terminaron de inquietar al madridismo. El equipo estaba muy por debajo de lo esperado y Xabi empezaba a perder crédito.

El capítulo final

El año nuevo traía borrón y cuenta nueva comenzando con una goleada frente al Betis que pareció abrir una ventana de esperanza, pero fue solo tiempo ganado. La Supercopa acabó siendo el epílogo. Ante el Atlético, el equipo pasó a la final sin haber sido mejor. Y frente al Barcelona, el conjunto de Hansi Flick fue muy superior en el juego.

El Real Madrid, encerrado y fiado a una individualidad de Vinícius, no encontró respuestas colectivas. La derrota, la imagen, el bloqueo futbolístico y un equipo cada vez más condicionado por las lesiones terminaron por sentenciar a Xabi Alonso. La Supercopa solo fue el último capítulo de una historia que llevaba meses escribiéndose.