El mensaje encubierto de Mourinho que ha calado en el vestuario
José Mourinho está dejando un mensaje muy claro dentro del vestuario del Real Madrid durante este inicio de temporada: habrá oportunidades para todos, pero nadie puede relajarse. El técnico portugués está utilizando prácticamente todos los recursos de su plantilla y ha demostrado que las jerarquías pueden cambiar de un partido a otro. Los jugadores saben que tendrán minutos y posibilidades para demostrar su nivel, pero también que deberán aprovecharlas porque la competencia existente permite al entrenador cambiar de protagonistas constantemente.
Sin embargo, hay otra idea que empieza a ganar fuerza después de los últimos encuentros. El Real Madrid está generando ocasiones suficientes para resolver algunos partidos con mucha más facilidad, pero la falta de contundencia está provocando que encuentros aparentemente controlados terminen complicándose. Ante el Elche volvió a ocurrir: los blancos tuvieron oportunidades para ampliar diferencias y acabaron necesitando sufrir hasta el final para llevarse el 2-3. Mourinho quiere un equipo capaz de matar los partidos cuando tiene la oportunidad y evitar esfuerzos innecesarios que pueden terminar pasando factura durante una temporada tan exigente.
La amplitud de plantilla es una baza para hacer calar el mensaje
Ese mensaje ya ha calado entre los jugadores. La amplitud de plantilla permite repartir esfuerzos y mantener a prácticamente todos involucrados, pero tener oportunidades no significa disponer de margen para desaprovecharlas. Mourinho quiere competencia interna, hambre y, sobre todo, contundencia cuando el Real Madrid domina. El portugués está dispuesto a dar minutos a todos, pero también exige que el equipo aprenda una lección fundamental: los partidos que pueden resolverse pronto no pueden convertirse constantemente en finales abiertos.