"Sargento Mourinho": así es el nuevo orden en el Real Madrid
Tras el despido de Álvaro Arbeloa, la directiva del Real Madrid comprendió que el vestuario se había ido completamente de las manos. Los problemas de ego, las 'guerrillas' internas y la falta de disciplina provocaron que la convivencia fuera complicada para cualquier entrenador, lo que provocó grandes dificultades primero para Xabi Alonso y en última instancia para el técnico salmantino.
Ante esta situación, la dirigencia comprendió que para reestablecer la cultura ganadora que ha reinado durante tantos años, el primer paso era recuperar la armonía entre los futbolistas. Y para esta misión, no había nadie más apropiado que José Mourinho. La segunda etapa que ya ha comenzado el luso obedece más a este motivo que a aspectos técnicos o tácticos.
Mou quiere recuperar la disciplina
'The Special One' conoce cuál es su misión y cuenta con todo el apoyo y confianza para lograla. Desde el club se le ha concedido un gran poder desde el primer día en todos los aspectos. En materia de fichajes, todos han contado con su aprobación, mientras que en el día a día tampoco han existido discrepacias respecto a sus métodos, que parecen estar empezando a notarse en la plantilla.
En primer lugar, el portugués ha hecho especial énfasis en la necesidad de 'hacer piña' en el vestuario. Mou quiere que vuelva a haber concordia entre los jugadores, por lo que de momento están obligados a hacer vida dentro de las instalaciones de Valdebebas desayunando y comiendo juntos. Además, quiere que la salud del equipo sea óptima, por lo que dichas comidas se rigen por menús elaborados por el cuadro madridista. Este tipo de acciones ya han sido constatadas a través del canal de televisión del club.
En el terreno de la disciplina, Mourinho también está implantando medidas. En relación a la puntualidad, ha indicado que se debe llegar con una hora de antelación a los entrenamientos. De lo contrario, no podrán hacer trabajos sobre el césped con los demás y se quedarán únicamente en el gimnasio. Por último, con el objetivo de corregir los problemas de lesiones, ha señalado que la gestión de las bajas estará totalmente supervisada por el conjunto blanco, sin pasar por readaptadores externos. Todas estas normas aplican a todos por igual, independientemente de su importancia.