Vinicius pospone el alirón culé: la crónica del Espanyol 0-2 Real Madrid
El Real Madrid visitaba al Espanyol con la obligación de ganar para evitar el alirón del FC Barcelona. Y para ello, Arbeloa apostaba de nuevo por Thiago Pitarch y por Ferland Mendy en detrimento de Álvaro Carreras, así como por Brahim como acompañante de Vinicius en el ataque.
A los 4 minutos, el Espanyol ya había gozado de un par de ocasiones de gol. La primera, con un remate mordido de Roberto Fernández; la segunda con un latigazo de Rubén Sánchez que no encontró portería por poco. En el 8' respondería Vinicius con un remate que se estrelló en el poste tras desviar El Hilali. Y en el 11', lesión (una más) de un Mendy que tuvo que ser sustituido por Fran García. De nuevo a la enfermería el francés por una dolencia muscular.
En el 26', Gil Manzano mostró la roja directa a El Hilali por una falta cometida sobre Vinicius, pero la rectificó tras ver la jugada repetida en el monitor. El lateral del Espanyol y el '7' del Real Madrid se las estaban teniendo tiesas desde el primer minuto del choque, y el colegiado estaba decidido a no dejar pasar ni una más. Carlos Romero la tuvo en el 29' con un disparo de primeras que se marchó por encima del larguero tras llegar al área en posición de delantero. Tras ello, pocas ocasiones hasta el descanso. Un disparo alto de Brahim tras un servicio al área de falta, y poco más. Con 0-0, a vestuarios, no sin antes una parada de mérito de Lunin al cabezazo de Cabrera a balón parado.
VINICIUS DESPERTÓ TRAS EL DESCANSO
La segunda parte comenzó con un asedio del Espanyol, colgando varios balones al área que solventó la defensa del Real Madrid. En el 52', Arbeloa movió ficha y dio entrada a Gonzalo y Mastantuono por Brahim y Pitarch. Y en el primer balón que tocó Gonzalo fue para asistir a Vinicius en el 0-1. Pared entre el brasileño y el canterano, recorte final del '7' para dejar sentados a dos defensas blanquiazules, y a la jaula. No contento con eso, en el 66' repetiría Vinicius con un latigazo a la escuadra con el empeine tras una buena asistencia de tacón de Bellingham.

Tras el 0-2, el Espanyol desapareció. Mastantuono, Gonzalo y Bellingham pudieron matar el partido, pero no estuvieron finos de cara a puerta. Pese a ello, el Real Madrid ya no vería peligrar los tres puntos en ningún momento. Misión cumplida: llegará con vida al clásico.