Ahora no toca

Ahora no toca
© foto de Richard Dees
lunes 9 junio 2014, 08:25Opinión
de Richard Dees

"Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar"

De un tiempo a esta parte, y ya lo he comentado alguna vez, el periodismo deportivo se ha convertido en un ejercicio de cotilleo indiscriminado practicado por acusicas recalcitrantes -¡seño, seño, mire lo que ha dicho Pepito!- que disfrutan creando líos allí donde no los hay. Más vale un buen pleito que un mal arreglo, parecen pensar, buenas noticias no son noticias.

En las ruedas de prensa de los equipos, y tenemos recientes ejemplos de ello, el ochenta por ciento, si no más, de las preguntas, giran alrededor de asuntos que nada tienen que ver con el desempeño de su trabajo en el terreno de juego: relaciones interpersonales, chismorreos varios, salidas, entradas, fichajes, contratos, aumentos de sueldo...

Todo vale.

Que la mayoría  de esas preguntas nada tengan que ver con la realidad, poco importa. Que tanta insistencia en preguntar sobre esas cuestiones pueda distraer a los futbolistas, desestabilizar un vestuario, no importa, no es sino un daño colateral asumible.

En los clubs se intenta minimizar daños limitando las comparecencias de los jugadores, así como el número y el tipo de preguntas que se puede o no hacer. Eso ahora no toca, los jugadores no responderán a cuestiones relacionadas con tal o cual problemática, son frases recurrentes en muchas ruedas de prensa. Quienes las pronuncian son duramente criticados por los ciudadanos periodistas. ¡Censura!, protestan algunos; ¡coartan nuestro sagrado derecho a la información!, se quejan otros; ¡los ciudadanos quieren saber!, claman todos cual plañideras, por lo que podríamos deducir que tales quejas deberían producirse siempre y en cada ocasión.

Ciudadano periodista, bueno; jefe de prensa, malo. Ésa parece ser la consigna.

¿Siempre y en cada ocasión? ¿Seguro?

¿No existe un supuesto el que, en aras de un interés superior, hay que sacrificar el sacrosanto ejercicio del periodismo tal y como ellos lo entienden?

Podríamos pensar que no, dada la práctica cotidiana de nuestros queridos ciudadanos periodistas, pero estaríamos equivocados.

Esta misma semana, un ciudadano periodista, y no uno cualquiera, no, no un redactor de tres al cuarto, sino el director de una emisora de radio, Paco García Caridad, se quejaba amargamente de la distracción que, para los jugadores de la selección, suponían tantas preguntas relacionadas con su futuro. Que si Cesc se va, que si Costa no seguirá en España, que si el Barca ha hecho una oferta por Koke. Y todo ello es malo, y todo ello es perjudicial para el devenir de la que ahora llaman 'la Roja' en el próximo Mundial de Brasil.

Pero el director de Radio Marca no se paró ahí, no. Él, que se ha hartado de despotricar contra los jefes de prensa castradores, esos que, a sueldo de los clubs, hurtan al ciudadano la información que reclaman, los que ponen trabas al libre ejercicio del periodismo y condicionan el mensaje de los futbolistas, reclamaba, sin ningún tipo de pudor, la figura de un censor en la Selección Española de Fútbol. No un jefe de prensa, no, sino alguien que impidiese que los jugadores se saliesen del carril marcado y contestasen a preguntas que no estuviesen estrictamente relacionadas con el Mundial.

Y se quedó tan ancho…

 

PS: ¿Cuántas muestras más de periodismo de bufanda tendremos que contemplar en aquellos que reniegan y abominan de tal práctica el resto del año… si la bufanda es la de un club?