ÁRBITROS 1 - REAL MADRID 0 (¡VIVA LA BERNARDA EN LA FEF!)

 de Joaquín Maroto Twitter:   artículo leído 5700 veces
ÁRBITROS 1 - REAL MADRID 0 (¡VIVA LA BERNARDA EN LA FEF!)

Cinco partidos a Cristiano Ronaldo. Casi nada. Villar ha pasado por la cárcel de Soto del Real, pero todo sigue igual en la Federación (FEF). El jefe de los árbitros, Sánchez Arminio, ni dimite ni se jubila. A sus 75 años nada le reporta mejor sueldo ni más poder que poner y quitar trencillas. Y lleva ahí 25 temporadas. Victoriano representa mejor que nada ni nadie el Villarismo, ese período oscuro que abarca los últimos 30 años en los que la familia Villar (el patriarca Ángel y su primogénito Gorka) han hecho a su antojo en la FEF. Y el control de los árbitros es el control del fútbol. Por eso sigue ahí Sánchez Arminio, que debería haber dimitido al minuto siguiente de caer preso quien le nombró. Como tantos otros cargos de responsabilidad de la Federación. Como Larrea, presidente 'in pectore', que no sólo mantiene a Victoriano al frente del cotarro arbitral, sino que no ha cambiado nada en el circo de la Federación.

El Madrid tiene la mejor plantilla y ya ha conquistado su primer trofeo de la temporada. Lo ha hecho con autoridad, hasta con suficiencia, frente al rival que se supone más le debe apretar: el Barcelona. Parece que será una temporada blanca y triunfal... si los árbitros no lo impiden, como temen los viejos madridistas, entre ellos mi amigo Ángel Victoria, que es un sabio apoyado en sus 50 años de socio y abonado madridista. De momento, el Real Madrid pierde a Cristiano hasta bien entrada la Liga. Es cierto que, en origen, todo lo que ha pasado es por su culpa. De no haberse quitado la camiseta para celebrar su gol (gesto que sobraba por gratuíto) la segunda amarilla (injusta de todo punto) hubiera sido la primera. Por lo tanto no habría habido roja. Ni empujón, ni en última instancia sanción. Pero aún así, el castigo es exagerado para lo que fue. Y el asunto deja además dos conclusiones evidentes: los árbitros no van a medir al Madrid con el mismo rasero que a otros, como tampoco lo va a hacer la Federación ni sus inmortales comités disciplinarios. Lo que se gane el Real Madrid será porque hace un gol más que el rival. Por eso, me temo, esta temporada más que ninguna otra habrá que hacer lo que siempre decía Di Stéfano: "Hay que golear. El Madrid tiene que meter de tres para arriba. Así los árbitros se tendrán que equivocar tres veces para que el contrario empate el partido". Pues eso.

Mientras tanto, y con el buen afán de ver la botella medio llena, la sanción a Cristiano tiene un lado positivo: no habrá que sufrir por Isco, al que el castigo del portugués abre sitio como titular. Si acaso habrá que sufrir por Asensio, que merece jugar tanto como Isco. Pero lo bueno de Zidane es que tiene arte y mano izquierda para tener a todos enchufados, incluso a los que tienen menos minutos. Pero que el Madrid tenga recursos y fondo de armario para superar la ausencia de Cristiano no significa que meterle cinco partidos al portugués sea algo inocuo para el equipo. Hace daño, pero más que nada porque es toda una declaración de intenciones de lo que espera esta temporada con los árbitros. Mientras no cambie todo en la Federación, mientras siga el Villarismo, el Madrid no puede esperar nada bueno de los árbitros del anciano Sánchez Arminio.

Joaquín Maroto  @AS_Maroto
Corresponsal Internacional de As. Analista de "Estudio Estadio'. Ex Director de Comunicación Del Real Madrid. Autor de "El Método del Bosque"
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