El cambio en la política de fichajes, la mejor noticia para el Real Madrid
El Real Madrid ha protgonizado uno de los veranos más intensos de los últimos años. Después de dos temporadas sin levantar ningún título importante, la directiva ha entendido que debía dar un salto de calidad a la plantilla, y lo ha hecho a través de hasta cinco fichajes. El club ha invertido alrededor de 200 millones con el objetivo de ofrecer a José Mourinho las piezas que ha solicitado para reconstruir el proyecto actual. Además, en caso de que algún efectivo más hubiera salido, probablemente se hubiera intentado acometer otra operación, aunque esto ya no parece probable.
Todo gracias a Mourinho
Además, el presente mercado ha supuesto una enorme variación respecto a las últimas ventanas. Y es que después de siete años, la entidad madridista se ha decidido a fichar a través de un traspaso en un jugador constrastado. Desde 2019, el Real Madrid sólo había gastado dinero en futbolistas de 23 años o menos. Los últimos casos fueron Eden Hazard y Ferland Mendy. Durante todo este tiempo se abandonaron este tipo de movimientos sin aparente razón, lo cual ha ido restando competitividad y madurez a la plantilla.
El principio de fichar "generacionales o nada" se ha terminado convirtiendo en un mantra que ha lastrado al cuadro merengue. Por suerte, después de siete campañas, se ha terminado con él tras escuchar las peticiones de Mourinho. El portugués entiende que el Real Madrid no está para pensar a largo plazo y que necesita ganar ya. Para ello, se ha reforzado con jugadores como Marc Cucurella o Denzel Dumfries, que entre los dos han supuesto más de 70 millones de euros de una inversión, que a priori, parece bien realizada.