Dejen de explotar al Real Madrid
Con las últimas declaraciones de Iago Aspas, capitán del Celta, y de paso un gran jugador, todo sea dicho, se ha abierto un melón que nunca he querido abrir. La gallina de los huevos de oro en España siempre ha sido el Real Madrid, y en el país donde la envidia crece exponencialmente hacia los blancos en todos los rincones del territorio nacional, parece que hay que explotar al club blanco. Que si es necesario repartir el pastel, como ha dicho el gallego, que si los derechos televisivos... yo no tengo muy claro dónde ha vivido esta gente todos estos años. No quiero hablar de "robo", que en realidad sí, pero se nos han negado prácticamente 800 millones de euros entre todo lo que nos han dejado de dar gracias a todos los votantes de Javier Tebas.
Sí, el presidente de la Liga, el del escándalo del Alavés con su amigo Piterman. Sí, ese mismo. Gracias a la cobertura que le dan todos los clubes a excepción de los dos grandes de España, el Real Madrid y el Athletic Club, el oligarca supremo hace y deshace mientras se sube el sueldo a costa de empobrecer a los equipos con políticas lamentables. No, no me apetece -ni a Florentino Pérez- repartir un pastel en un país que está en contra del progreso, de la Superliga, y de un reparto equitativo para los que vilipendian a los blancos, y que hacen todo lo posible para no crecer.
La ignorancia de Aspas, supina cuanto menos, se traslada al resto de España. Es una pena que un país con tanta historia y poder se haya rendido ante tipos como Tebas, aunque esto es lo de siempre: contra todo y contra todos. Así ha funcionado siempre, desde tiempos de don Santiago Bernabéu, e incluso antes, cuando casi toda la directiva fue fusilada después de la Guerra Civil, o cuando el presidente llegó a echar a Millán Astray del estadio, fundador de La Legión, por su comportamiento deleznable. Siempre en el lado bueno de la historia, y no van a cambiarlo ni aunque quieran.