El mejor regalo de San Valentín
Jugar en el Real Madrid nunca es fácil y menos para aquellos que no tienen oportunidades. Han tenido que pasar muchos años para que Andriy Lunin demuestre su valía como portero del mejor equipo del mundo. En cuanto ha tenido regularidad y minutos bajo los palos, el guardameta ha sido capaz de hacer olvidar -solo en un partido- al mismísimo Thibaut Courtos. Evidentemente, el portero belga es incomparable con casi ningún otro en la historia, pero nadie hacía presagiar el grandísimo rendimiento de Lunin.
NI KEPA, NI BONO, NI NADIE...
En cuanto Courtois cayó lesionado, todos los madridistas pensábamos en quién podía sustituir al belga. Nadie tuvo encuenta a Lunin, considerado simplemente un buen suplente para un portero de garantías y del máximo nivel. Al principio jugó Kepa Arrizabalaga, y lo cierto es que, pese a su buen rendimiento, dejó bastante dudas sobre el terreno de juego. Mientras tanto, Lunin se entrenaba al máximo para tener una oportunidad, pero no las tenía hasta que el vasco se lesionó muscularmente.
A partir de ahí, no ha habido color para Carlo Ancelotti. Lunin se consagró anoche en la mejor competición de clubes del mundo, dejando claro que tiene mucha carrera por delante en el Real Madrid. Queda por saber si acepta la renovación o, por el contrario, se embarca en una aventura como portero titular en la Premier League. Lo que está claro es que se ha ganado el cariño de todos los madridistas y de un Carletto que quiere y espera que continúe en el conjunto merengue más allá de este verano.
Florentino, mañana mismo tienes que ofrecer un nuevo contrato a Lunin.