Xabi Alonso no era el problema del Real Madrid
El Real Madrid hizo uno de los peores partidos de todo lo que llevamos de temporada. El conjunto blanco fue sobrepasado por el Benfica de principio a fin en un encuentro para el olvido y sobre el que hay mucho que aprender. La realidad es que el cuadro lisboeta pasó por encima de los de Álvaro Arbeloa en una exhibición de ataque, por mucho que el árbitro quisiese contribuir de forma negativa para el cuadro merengue.
El ridículo de Lisboa se tardará en olvidar. No solo es la imagen pobre de un equipo sobrepasado, es la actitud de unos jugadores que parecen estar dispuestos a verlas venir y a los que no se les puede decir nada. Solo cinco futbolistas fueron a agradecer el apoyo a los aficionados del Real Madrid desplazados al Da Luz y a comerse el rapapolvo del madridismo, entre ellos el que menos culpa tiene de todo, Thibaut Courtois.
Xabi no era el problema
Y sabemos que la decisión fácil era echar a Xabi Alonso porque es más fácil prescindir de uno que de 24. Sin embargo, a la vista está de que el tolosarra no era el problema. Tampoco lo es Arbeloa, que es el que se está teniendo que comer un marrón interesante en un momento en el que se necesita algo más. Los futbolistas son los que juegan y los que tienen que asumir la responsabilidad. Que el Benfica corra más no es culpa del entrenador, que el compromiso en el campo sea inexistente tampoco lo es. Y lo peor es que estamos llegando a un punto en el que la situación cómoda de los que juegan les hace parecer que les vale cualquier cosa, y no. Así vamos hacia el segundo año natural consecutivo sin ver un solo título nuevo en las vitrinas del Bernabéu.