Edy Tavares, un MVP colosal de la primera Supercopa del Real Madrid
El Real Madrid levantó la primera edición de la Supercopa de baloncesto tras imponerse a Olympiacos en una final vibrante, y lo hizo con Walter Edy Tavares como una de las piezas clave del esquema de Pedro Martínez. A pesar de disputar únicamente 20 minutos sobre el parqué debido a la carga de faltas personales (4), el pívot caboverdiano fue galardonado con el trofeo de MVP del torneo por su impacto intimidador y su eficacia absoluta en la pintura.
Tavares volvió a demostrar por qué es el ancla defensiva sobre la que se cimienta el juego interior madridista. Su capacidad para condicionar los ataques rivales y adueñarse de los aros resultó determinante para que el conjunto blanco lograra inclinar la balanza en el rebote defensivo y contener las acometidas del cuadro griego en los momentos de mayor presión.
Eficiencia máxima en la pintura y dominio del rebote defensivo
En el apartado ofensivo, el pívot firmó una actuación perfecta rozando la efectividad absoluta. Tavares sumó 6 puntos sin fallo alguno, registrando un 100% de acierto en tiros de campo tras convertir sus tres intentos de dos puntos (3/3). Además, su presencia bajo el aro propio fue crucial para cerrar las segundas opciones de Olympiacos, capturando un total de 7 rebotes, 6 de ellos en labores defensivas y 1 en la zona de ataque.
El gigante blanco completó su hoja de servicios con 1 robo de balón, cerrando su participación con una valoración de 7 créditos de PIR y un balance de +0 en el diferencial de presencia en pista. Unos números que, más allá de la estadística fría, reflejan la jerarquía de un jugador diferencial que vuelve a iniciar el curso levantando un título individual y colectivo.