Olympiacos 92-85 Real Madrid | Caída con honor y polémica en Atenas
El Real Madrid se quedó a las puertas de la Duodécima en su vigésimo segunda final de la historia continental de la sección tras caer por 92-85 ante el Olympiacos en un choque de infarto, marcado por la épica y la polémica. Sin juego interior por las dolorosas bajas de Tavares, Garuba y Len, los hombres de Sergio Scariolo plantaron cara de forma heroica.
El inicio del conjunto blanco fue espectacular. Guiados por un imperial Trey Lyles, autor de 21 puntos y de cinco triples de fantasía, el Real Madrid dominó con autoridad el primer cuarto (19-26). A pesar del tremendo dominio reboteador griego y la irrupción de Fournier, el orgullo madridista relució. Un parcial de 0-10 liderado por un excelso Andrés Feliz llegó a poner una ventaja de seis puntos (54-60) que hacía soñar a la afición.
El árbitro se lució
Sin embargo, el último cuarto se convirtió en una trampa, condicionada por un arbitraje muy riguroso que encendió con justicia las redes sociales madridistas. De los 31 puntos anotados por el Olympiacos, 15 llegaron desde la línea de tiros libres, un auténtico salvavidas para los helenos. Una polémica cuarta falta a Campazzo terminó por descentrar al equipo, visiblemente quemado con el criterio de los colegiados.
Aun así, el Real Madrid nunca se rindió. Hezonja empató a 80 con un triple estratosférico. En el agónico desenlace, tras dos libres anotados por Campazzo, Feliz dispuso de un triple totalmente liberado para empatar a 88 a falta de once segundos, pero la bola no entró. Peters sentenció desde el tiro libre final y cerró una final cruel, pero que deja intacto el orgullo de un vestuario indomable.