El Barcelona es un polvorín: máxima tensión entre dos jugadores

El Barcelona es un polvorín: máxima tensión entre dos jugadoresBernabeudigital.com
FC Barcelona
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jueves 11 septiembre 2025, 19:29Rivales
de Javier Rubiano
En las últimas horas, la prensa ha desvelado un par de roces entre futbolistas importantes para Hansi Flick y el club ha tomado cartas en el asunto

Mientras en Valdebebas reina la calma y el buen ambiente en el vestuario del Real Madrid, en el Barcelona empiezan a aflorar los primeros egos (con Lamine Yamal en el foco) y roces internos. El último episodio tiene como protagonistas a Fermín López y Gavi, dos canteranos que, hasta hace nada, parecían inseparables.

La amistad entre ambos venía de lejos, compartiendo confidencias y roles en el campo. Pero este mes de agosto saltaron las chispas. Cuenta el diario AS que el primer incidente llegó en plena gira asiática, en Corea, cuando en un partidillo de entrenamiento un choque fortuito entre los dos acabó con Fermín en el suelo y necesitando ayuda para levantarse. Todo parecía quedar en una anécdota, hasta que unos días después, ya en Barcelona, volvieron a cruzarse en otro lance. Esta vez hubo reproches, palabras subidas de tono y compañeros separando para que no pasara a mayores.

Ese segundo encontronazo sí puso en alerta al cuerpo técnico. Hansi Flick decidió intervenir para rebajar tensiones y hablar con los dos jóvenes, consciente de que una mala gestión de egos podría enrarecer el ambiente. La llegada de Thiago Alcántara también se interpreta como un movimiento del Barcelona para traer experiencia al vestuario y evitar que las fricciones entre los más jóvenes ganen terreno.

EL BARÇA FILTRA QUE "TODO ESTÁ BIEN"

Por ahora, todos han querido cerrar el tema. Fermín, que llegó a valorar una salida al Chelsea, ha decidido quedarse tras charlar con Flick, mientras Gavi centra sus esfuerzos en solucionar los problemas de su rodilla derecha, que podrían llevarle a pasar por el quirófano, tal y como relata AS.

En el Barcelona insisten en que todo está bajo control, pero lo cierto es que estas señales contrastan con el ambiente de unidad que se respira en el Real Madrid. En la caseta blaugrana, en cambio, las alarmas ya se han encendido.