Asvel Villeurbanne 76-77 Real Madrid: esfuerzo titánico para ganar en Lyon

Los blancos lucharon contra viento y marea para sumar una nueva victoria en un campo muy hostil, donde no se decidió la victoria hasta el final
28.12.2023 22:03 de Diego Rivero Mosqueda   ver lecturas
Real Madrid de baloncesto
Real Madrid de baloncesto
© foto de Iván del Dedo Martín

El Real Madrid sumó una nueva victoria a su marcador, y muy justa. Bien es cierto que Asvel jugó de forma muy correcta, pero el arbitraje, totalmente favorable hacia los locales, desvirtuó por completo el resultado, así como la realidad. En cualquier caso, las bajas de Mario Hezonja y Gabriel Deck se notaron en la ofensiva, aunque con un esfuerzo titánico del equipo, se pudo completar un encuentro muy combatido.

Primeras posesiones muy intensas para ambos equipos, con sendas canastas tanto para Real Madrid como para Asvel. El inicio no fue el mejor para los blancos, que erraron en varios tiros completamente liberados, mientras que los franceses anotaron los suyos. Joffrey Lauvergne fue un auténtico dolor de cabeza para Eli John Ndiaye, que no pudo parar al veterano pívot en ninguna acción. Mientras tanto, la entrada de Vincent Poirier por Edy Tavares fue muy positiva, pues logró sumar puntos a la causa madridista con una inteligente asociación con Facundo Campazzo. A partir de este momento, el parcial favoreció a los de Chus Mateo, que redujeron la ventaja local. De hecho, de cara al segundo cuarto, solo se perdía por uno, y eso que hubo posibilidad de irse con algún punto arriba.

Ya en el segundo, las sensaciones no fueron las mejores, ya fuera por falta de acierto, o de claridad ofensiva, y es que Tavares tampoco cuajó su mejor encuentro hasta el momento. El que contuvo el parcial francés fue Alberto Abalde con un triple justo antes de sonar el reloj de posesión, aunque Asvel respondió una y otra vez desde la zona, su lugar favorito. Ya con cinco minutos cumplidos, la anotación bajó en volumen, y es que los dos equipos no entraron en una buena dinámica, con muchos errores y sin tantas ideas. Si el partido no iba bien, con la antideportiva de Campazzo menos aún, y es que los locales se pusieron cinco arriba a falta de dos minutos y medio para ir a vestuarios con un juego más limpio, pero sin acierto, lo cual era buena noticia para el Real Madrid. Dentro de lo que cabía, los seis de desventaja con los que se cerró este periodo no fueron tan mala noticia, pero quedaba mucho por mejorar.

Tras el paso por vestuarios parece que nada cambió en el comienzo, y es que Lauvergne siguió siendo la figura clave de Asvel, mientras que por parte del Real Madrid no hubo un jugador concreto, ya que el día no fue propicio para ninguno. De hecho, los árbitros se comieron una falta sobre Ndiaye que los locales transformaron en un triple antes de finalizar la posesión, y su ventaja rozó los dobles dígitos. Para los blancos, no obstante, la gran noticia de este periodo fue la aparición vertiginosa de Dzanan Musa, que se echó el equipo a la espalda en casi todas las posesiones. Si bien este periodo parecía un calco de los anteriores, la introducción de Tavares con Poirier en el mismo quinteto fue una nota positiva por parte de Chus Mateo, aunque de nada sirvió, pues los de naranja colaboraron fervientemente en que los franceses siguieran acumulando ventaja. 

Los últimos diez minutos comenzaron de igual manera, aunque cambió la intensidad defensiva a mayor. Faltó el acierto ofensivo, eso sí, aunque las bajas de Gabriel Deck y Mario Hezonja se notaron en este aspecto. Bien cubiertos por la sociedad Chacho-Poirier, el Real Madrid se puso por delante por primera vez en el encuentro. El doble pívot funcionó a la perfección, tanto en defensa como en ataque, y fue la clave para entender el cambio total de los blancos. A esto se le sumó el triple de Abalde, y gracias a esta acción se llegó a los ocho puntos de ventaja. Con dobles dígitos arriba, y con un ambiente casi proclive a conseguir una nueva victoria, aunque las decisiones arbitrales en los últimos minutos fueron, cuanto menos, cuestionables. Con faltas que no se pitaban y saques de fondo erróneos se llegó al último minuto con todo por decidir. Con un Tavares afinado en el gancho y un tiro libre de Campazzo se cerró un partido de altas tensiones.