Algún año tendremos que llorar. Rudy y Llull, ¿the last dance?

Opinión de Iván del Dedo Martín
24.12.2023 21:03 de Iván del Dedo   ver lecturas
Sergio Llull, Real Madrid
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Sergio Llull, Real Madrid
© foto de Federico Titone/BernabeuDigital.com

Pocos nombres resuenan con tanta fuerza en el baloncesto europeo como los de Rudy Fernández y Sergio Llull. Dos carreras llenas de éxitos y contribuciones notables tanto al Real Madrid como a la selección que podrían estar acercándose a su último año en las canchas. ¿O no? Todos los años la misma pregunta, todos los años las mismas dudas y todos los años el mismo miedo. Algún año acabaremos llorando de tristeza al despedirlos.

Rudy ha sido un símbolo de versatilidad y entrega. Su habilidad para anotar –que se vio limitada por sus lesiones continuas– y su agresiva defensa han marcado una era en el baloncesto español. Es inevitable reflexionar sobre los innumerables momentos de gloria que ha brindado a los aficionados. Capitán de una selección heroica que cosechó su segundo mundial contra todo pronóstico. Primera piedra y buque insignia de un Madrid que pasó del ostracismo a la gloria. 

Sergio Llull, por su parte, ha sido el maestro en cambiar el curso de los partidos en un parpadeo. Líder incuestionable. Su posible retirada plantea la pregunta de quién asumirá el papel de inspirador y creador de oportunidades en el equipo. ¿Quién se encargará de insuflar carácter? La influencia de Llull ha trascendido las estadísticas, dejando una impronta imborrable en el corazón de los seguidores del baloncesto.

El anuncio de que esta podría ser la última temporada para Rudy y Llull genera un cúmulo de emociones encontradas. Eso mismo dicen algunos aficionados que semana tras semana acuden al Palacio. Por un lado, la emoción de presenciar una vez más su magia en la cancha y, por otro, la aceptación de que todas las etapas terminan un día u otro.

En un deporte que a menudo celebra la juventud, estas posibles retiradas nos recuerdan la importancia de reconocer y honrar la trayectoria de aquellos que han dejado una marca indeleble en nosotros. Más allá de las canastas y los títulos, su legado perdurará en las anécdotas compartidas y en la inspiración que han brindado a aficionados, jugadores, técnicos...

Pero mientras se avecina el crepúsculo de sus carreras, que ojalá no sea este año, sigamos rindiendo homenaje semana tras semana a dos jugadores que han dejado una huella imborrable en la historia del baloncesto y del Real Madrid. Quizá así dentro de un año estemos con las mismas dudas de si renuevan o no.