Arbeloa se asienta: balance de media temporada del Real Madrid Castilla
Álvaro Arbeloa llegó al Real Madrid Castilla con una idea clara y con la mochila cargada de sus títulos en categorías inferiores. En apenas cinco meses, el filial ya ha mostrado dos cosas que en Valdebebas se valoran tanto como los resultados, carácter competitivo y un plan reconocible. El último triunfo ante el Guadalajara no solo reforzó la sensación de crecimiento del equipo, también dejó una cifra muy importante para el entrenador, 150 victorias en 196 partidos dirigidos en La Fábrica desde que arrancó su carrera en noviembre de 2020.
El balance general del primer filial, sumando Liga y Premier League International Cup, confirma el salto de nivel. El equipo suma 11 victorias, dos empates y seis derrotas en 19 partidos, un 58% de triunfos que contrasta con el 32% del curso pasado y el 34% de la 2023-24. Más allá de las cifras, lo relevante está en la tendencia que lleva el filial, ocho jornadas consecutivas en puestos de promoción de ascenso, y ha ganado nueve de sus últimos trece partidos entre ambas competiciones.
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LOS VAIVENES DE LA TEMPORADA
Eso sí, no fue un camino lineal. El inicio tuvo un espejismo de optimismo con la victoria ante el Lugo, pero septiembre encendió alarmas con una racha de cuatro derrotas seguidas que empujó al equipo a una zona incómoda. Racing de Ferrol, Bilbao Athletic, Osasuna Promesas y Tenerife dejaron un retrato no tan positivo, mucha fragilidad en momentos puntuales, dificultades para generar ocasiones en escenarios cerrados y una defensa que pagaba caro cada error. En ese tramo, el Real Madrid Castilla parecía un equipo con talento, pero sin colmillo.
El punto de giro llegó cuando Arbeloa ajustó las piezas y el equipo empezó a parecerse a lo que el técnico había prometido en pretemporada, un filial valiente, atrevido, dominador. La resurrección se firmó con una victoria de esas que cambian el ánimo en un vestuario joven, en el campo de la Ponferradina, y se encadenó con triunfos ante Pontevedra, Ourense, Real Avilés y Talavera. Cinco victorias seguidas, una de ellas con gol de Joan Martínez en el tramo final, que además tuvo un análisis de puertas para dentro. Arbeloa no ha dudado en exigir públicamente a los nombres fuertes cuando el rendimiento no acompaña, y esa pedagogía de la presión suele tener efecto en Valdebebas.
En lo táctico, los madridistas han encontrado una base clara, con un 4-3-3 flexible y una idea innegociable, presión tras pérdida y equipo junto. Laterales con altura, centrales con anticipación agresiva y un mediocampo todoterreno, con jugadores como Manuel Ángel o Cestero asumiendo responsabilidades. Es un modelo que se entiende también como estrategia de club, porque facilita que los futbolistas que suben al primer equipo reconozcan automatismos de presión, salida y alturas. No es casualidad que se hable de una sinergia evidente con el libreto de Xabi Alonso.
¡El Castilla se prepara para el sábado!
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RESULTADOS PESE A LAS DIFICULTADES
La otra gran historia del primer tramo llegó con el invierno, cuando la dinámica se vio condicionada por una plaga de bajas que obligó a Arbeloa a improvisar convocatorias y a tirar de juveniles. El último encuentro, en Manchester, en la Premier League International Cup, con hasta 16 ausencias y un Real Madrid que compitió de tú a tú ante el Manchester City Sub-21. El empate 1-1, con el debut de Enzo Alves y el equipo sosteniendo el nivel competitivo, funcionó como mensaje, en este equipo, bajo los mandos de Arbeloa, juega el que está listo, sin importar edad, apellido ni jerarquía.
Mientras tanto, se siguen sumando puntos en Primera Federación y manteniéndose en puestos de promoción, que es la foto que mejor resume la mitad de la temporada. Un equipo que superó un mal momento en septiembre, tuvo estabilidad en octubre y noviembre, y que sobrevivió diciembre sin perder identidad pese a los contratiempos. Arbeloa, además, ha sido tajante con el ruido externo y los rumores sobre el primer equipo, él insiste en que está centrado en el filial.
La segunda vuelta será, inevitablemente, distinto. Habrá que sostener la consistencia cuando regresen los lesionados, gestionar los vaivenes inevitables de una plantilla muy joven y convivir con el efecto aspiradora del primer equipo, que en cualquier momento puede llevarse piezas. Pero si el primer tramo deja una conclusión, es que el Real Madrid Castilla de Arbeloa ya tiene ritmo, identidad y resultados. Y en La Fábrica, cuando esas tres cosas se alinean, suele haber futbolistas listos para pegar el salto.