Este Madrid no aprende

Por enésima vez faltó de todo en la derrota
18.10.2020 22:18 de Diego Fuentes Twitter:    Ver lecturas
© foto de Daniele Buffa/Image Sport
Este Madrid no aprende

Hay formas y formas de perder, pero últimamente se ha convertido en peligrosa tendencia que cada vez que este Madrid hinca rodilla, lo haga sin escudo posible. La hilarante derrota ante el Cádiz no dejó nada rescatable a favor de los blancos, que salieron al campo con la parsimonia habitual en las tardes de pájara. Como si por nombre y antes del toque de corneta arbitral se ganaran los partidos, los jugadores del Real se tomaron el envite a pachanga, pero los de Cervera, astutos donde los haya, olieron la sangre y la falta de respeto y zarandearon sin piedad a todo un vigente campeón. Hasta Zidane tuvo que rendirse a la evidencia: ganaron por un gol, pero si hubiesen avasallado, nadie hubiera fruncido el ceño. En un lado no había ni balas de fogueo, en el otro, ilusión, actitud, intensidad y arrojo

Al inconformismo rosa se le sumó una algarabía en la alineación, con jugadores que ya no dan la talla con la casaca madridista. Marcelo, Isco o Lucas, por solo citar algunos, volvieron a ser protagonistas en un nuevo despropósito. El carioca está de sabático por los servicios prestados, el malagueño deambula por el campo y el de Curtis, que siempre fue un revulsivo útil, simplemente ya hace tiempo que debió dar un paso a un lado. Y mientras, Reguilón y James en la Premier

Zidane tampoco salva la cabeza, y es que sus constantes malabares con los onces imposibilitan una seña de identidad y una idea de juego creíble y realista. Para colmo, con un Real Madrid sin nada y tampoco gol, se permitió el lujo de volver a guardarse la carta de Jovic hasta el final. Su concurso pareció forzado y a la desesperada, como si la irrupción del serbio con tan poco margen fuese a ser el as ganador que voltease la contienda. Aún así, casi lo logra, pero para una vez que canta bingo, había fuera de juego. No es la primera, segunda ni tercera vez que el descalabro es sin alma. El "No volverá a pasar" tan manido hasta la saciedad ha quedado claro que solo sirve para salir del paso, pero a un equipo así no le salva el día ni la derrota posterior del Barcelona. Hace justo doce meses pasó lo mismo en Mallorca, pero parece que no hubo notas de aquel día. Y ahora viene la Champions y el clásico.