El único brasileño que pasó directo del Barcelona al Real Madrid: te sorprenderá
En vísperas de El Clásico, recordamos un caso único en la historia entre dos eternos rivales: Real Madrid y Barcelona. A lo largo de su rivalidad, son muchos los jugadores que han llegado a vestir ambas camisetas, uno de los casos más recordados como Figo, hasta otros menos mediáticos como Milla. De los 36 jugadores que han vestido ambas camisetas en la historia, dos son de nacionalidad brasileña: uno, Ronaldo Nazario, y el otro, nuestro protagonista.
El caso Evaristo
El caso del otro brasileño que llego a ser jugador tanto de Barcelona como de Real Madrid es el de Evaristo. A diferencia de su compatriota Ronaldo, este pasó de uno a otro, de manera directa. Es decir, el nacido en Río de Janeiro cambió la ciudad Condal por Chamartín, sin hacer un paso previa por otro club. El porqué del cambio, llamaría mucho la atención y lo recuerda el diario Marca.
Todo se produce en el verano de 1962. Evaristo de Macedo había acabado aquella temporada como máximo goleador del club catalán con 28 dianas y con Kubala, protagonista en esta historia, como entrenador. El delantero carioca, que se recuperaba en su Río de Janeiro de una lesión, recibió la visita de su técnico, el cual le dejo claro su situación: se nacionalizaba español o estaba fuera del Barcelona. Esto lo hizo público el propio Kubala en agosto, argumentando que prefería dejar esa plaza para un posible fichaje extranjero como Silveira, uruguayo de Independiente de Avellaneda.
El brasileño, a pesar de esto, se sentó a escuchar a toda una autoridad culé como Josep Samitier, que en aquel momento era secretario técnico del club, con la diferencia de que le matizó que no podría jugar con ningún club español. Evaristo se negó rotundamente, debido a su amor por España y por su sentimiento de libertad para poder jugar donde él quisiera. A cambio de negarse a esto, prometió perdonar lo que el Barcelona le tenía que pagar.
Su llegada al Real Madrid
A finales de agosto, el club barcelonés comunicaba que Evaristo no había cumplido su palabra de nacionalizarse, le acusaban de estar en contra de Kubala y, por tanto, daban por finalizado su contrato, al cual le restaba una temporada. Un rato después, Evaristo dejaba claro que él no era el propulsor del antikubalismo, sino que era algo que se respiraba en el entorno del Barcelona. También, soltó la gran bomba: solo volvería a su país si el Real Madrid no quería ficharlo.
Finalmente, tan solo cinco días después de su fin de relación con el Barcelona, el brasileño firmaba un contrato por tres temporadas con el club merengue. Su debut se produciría menos de un mes después, en el homenaje a Zárraga, en un amistoso contra el Manchester United. Sin embargo, su estreno oficial llegaría casi tres meses después de su fichaje, en la victoria por 2-0 ante el Sevilla. Durante su etapa en la capital, Evaristo se alzó con dos Ligas en las dos temporadas que participó, ya que la última estuvo inactivo por una grave lesión de rodilla.