El Real Madrid pierde el liderato tras otro empate y enciende las alarmas
Otro tropiezo más y este trae consecuencias de las grandes. El Real Madrid reafirmó su alarmante estado de forma en Montilivi con un empate que prolonga la mala racha de resultados en Liga —tres empates consecutivos tras Rayo Vallecano, Elche y ahora Girona— y certifica la pérdida del liderato. En un partido donde el equipo de Xabi Alonso no supo actuar ante el bloque bajo del equipo de Míchel, el equipo quedó atrapado en la incapacidad de generar claridad y profundidad, mostrando un mediocampo inexistente y una conexión nula entre líneas; quitando a Mbappé y, en ciertos momentos, a Vinicius, el conjunto blanco simplemente no encontró manera de atravesar el muro defensivo rival.
Ya en el partido contra el Olympiacos se había notado el mal momento del equipo, a pesar de la victoria, donde Kylian fue lo único potable y capaz de generar algo de esperanza ofensiva. Ese espejismo se ha confirmado en tierras gerundenses: el francés volvió a marcar tras romper su mini sequía en Liga, pero su gol solo sirvió para rescatar un punto ante un equipo local que le bastó con ser algo ordenado. Vini también mostró destellos de peligro, pero no fue suficiente para cambiar la dinámica del equipo, que volvió a evidenciar su fragilidad colectiva.
ADIÓS AL LIDERATO
El estado preocupante del Real Madrid coloca a Xabi Alonso en la cuerda floja. En apenas un mes, el equipo ha perdido la ventaja de cinco puntos que le sacaba al Barcelona tras el clásico, donde se impuso por 2-1. Ahora, la presión se multiplica y el conjunto blanco deberá demostrar carácter y respuestas inmediatas. La próxima prueba será el miércoles en San Mamés ante el Athletic Club, un duelo donde cualquier nuevo tropiezo podría agravar aún más la crisis y alejar a los merengues aún más del primer puesto, con la sombra de la duda sobre el técnico más presente que nunca.