Vendaval blanco para liquidar al Málaga en media hora
El Real Madrid saltó al césped con una propuesta demoledora, adueñándose del choque desde el pitido inicial. Lejos de conceder margen a la duda o atascarse en la circulación, el conjunto blanco encerró al Málaga en su propio campo imponiendo un ritmo vertiginoso. La fluidez en los últimos metros y la precisión en los metros finales convirtieron el arranque en un monólogo madridista, donde cada aproximación amenazaba con romper definitivamente la resistencia visitante.
El vendaval local encontró pronto su justo premio gracias a la brillante actuación de Jude Bellingham. El centrocampista inglés volvió a dar una exhibición de lectura de juego y olfato goleador al firmar un gol y provocar otro en propia puerta que desarticularon por completo el entramado defensivo del rival. Su capacidad para irrumpir desde segunda línea y llegar con ventaja al área pequeña fue la llave maestra para abrir diferencias y poner el choque muy de cara antes de llegar al ecuador del primer tiempo.
Mbappé se suma a la fiesta de Bellingham
Por si la exhibición del británico no fuera suficiente castigo para el conjunto andaluz, Kylian Mbappé hizo acto de presencia en el minuto 30 para terminar de dinamitar el encuentro. El atacante francés cazó un balón dentro del área para mandar el cuero al fondo de la red y firmar el contundente 3-0, certificando una efectividad aplastante de la delantera merengue que hizo disfrutar a la grada en una media hora imperial.
El Málaga, por su parte, se vio completamente superado por el despliegue ofensivo y la contundencia de los locales. Relegado a juntar líneas y tratar de achicar agua en su propio terreno, el equipo andaluz apenas logró estirarse con una llegada aislada que no puso en aprietos a la zaga blanca, cerrando una primera parte marcada por el total dominio y la contundencia del Real Madrid.