La salida de Messi engrandece aún más a Cristiano Ronaldo

27.08.2020 21:00 de Javier Morales Twitter:    Ver lecturas
© foto de Antonello Sammarco/Image Sport
La salida de Messi engrandece aún más a Cristiano Ronaldo

Desolación. Ese es el sentimiento que sufren muchos culés que ven como el mejor jugador de su historia da de lado al club de su vida en busca de un futuro deportivo diferente que le haga llenar aún más su vitrina individual. 

Leo Messi no solo traiciona así al club que le dio todo futbolística y económicamente hablando sino que, además, vuelve a traicionar su imagen en contraposición con la de Cristiano Ronaldo. Porque fuimos muchos los que nos disgustamos cuando CR7, el mejor jugador de la historia del Real Madrid junto con Alfredo Di Stéfano, abandonó el club de una manera abrupta y repentina, sin anestesia. El madridismo veía, con cuatro Champions y 120 kilos en el bolsillo, como el 'Bicho' ponía rumbo a un rival directo por la Liga de Campeones como la Juventus de Turin. Debería haberse quedado, claro que si, y haberse retirado con todos los honores que merecía en la que es y será siempre su casa pero su ciclo había terminado y aún le quedaba mucha guerra que dar.

Muchos culés, sin tener en cuenta el tan olvidado karma y con la falsa ilusión de que Messi moriría algún día con la azulgrana puesta y sin habérsela quitado jamás, rieron y criticaron la salida del luso del Bernabéu, pero ahora callan. Callan y lloran. Porque ven como su 'Messias' abandonará Can Barça por la puerta de atrás, en clara disonancia con el club, y con la sensación de haber traicionado a unos valores de los que el Barça mucho presume y poco demuestra. Tras ser claramente vapuleado por el Bayern Múnich por 2-8 y con la clara intención de no dejar nada en las arcas del club por su traspaso. Triste pero cierto. 

Porque es cierto, nada tendrá que ver esta salida con la de Cristiano Ronaldo del Real Madrid porque no es lo mismo marcharte con una Champions y un 'Hala Madrid' que con una humillación y una rabieta egoísta igual que no es lo mismo dejar 120 millones de euros que pedir que te dejen salir gratis, problema que no viene de ahora sino del poder que tiene un jugador en su equipo para poder decidir cuando debe marcharse gratuitamente. Tampoco tiene que ver la forma de dar la cara. Cristiano fue amargo, Messi, inexistente. Uno declaró sus intenciones tras ganar la Champions, dejando un sabor agridulce en los madridistas mientras que a Messi apenas se le ha visto desde la terrible humillación que sufrió el equipo del que es capitán pero por el que, pese a su barcelonismo, no ha dado la cara. 

Ninguna de las dos salidas fue idílica, ni unificó aficiones, pero la elegancia entre uno y otro juega a favor del portugués, que una vez más, le gana la partida al astro argentino.