Un diluvio que ahogó al Madrid: la crónica del Cacereño 4-1 Real Madrid Castilla
El Cacereño se ha llenado de esperanza y ha conseguido lograr su objetivo una jornada más tras la goleada de la pasada semana en Espiñedo ante el Arenteiro que le devolvió pulso, confianza y argumentos para seguir creyendo en la permanencia en Primera Federación, pero no le cambió la naturaleza del momento: cada jornada sigue siendo una final y la de hoy se ha afrontado como otra ante un Real Madrid Castilla que pelea por asentarse en la zona de ascenso para lograr por fin el ascenso a Segunda.
UNA PRIMERA PARTE QUE LES HUNDIÓ
Se suele decir que 'hasta el 40 de mayo no te quitens el sayo', y hoy desde luego se ha ejemplificado el motivo. Un diluvio espectacular obligó incluso a parar el partido, y ni por esas pudo para el equipo madridista a los de Julio Cobos que salieron a otra velocidad y tras visitar la fuente varias veces, la terminaron rompiendo por medio de Ajenjo.
Después, cuando despertaban los de López de Lerma, jarro de granizo frío. El partido tuvo que pausarse, durante unos 15 minutos. Y a la reanudación, cuando ya abría el descanso sus puertas, se produjo la pena máxima a favor del Cacereño y provocada por Yáñez; lo cual muestra lo aprisionado que estaba el Real Madrid como para tener a uno de sus delanteros metidos en el área... La consecuencia: doblete de Ajenjo. Un canterano del Atleti que mete en problemas al filial que necesita seguir sumando todos los partidos que le quedan para seguir manteniéndose en el Playoff de ascenso.
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LUCHANDO CONTRA UNA TORMENTA IMPLACABLE
Nada más comenzar la segunda parte, el Real Madrid Castilla decidió rebelarse y sacar el orgullo madridista de las mejores noches abanderado por el lema 'hasta el final, vamos Real'! Fue en el 46' cuando se comenzó la remontada de la mano de Rachad, Gracias a un pase sensacional de Liberto, como sensacional el movimiento del delantero y la definición. Se ponía así la primera piedra para seguir luchando en la misión de sacar lo mejor del equipo para lograr la remontada.
Sin embargo, Ajenjo estaba decidido a hacer sangre y escribir una noche histórica para el canterano colchonero, que marcó nada menos que un triplete, el primero de su carrera. Se volvía a hundir al Castilla al ver como se ponían de nuevo con dos goles de distancia. No fue suficiente, ya que en el 76' el castigo fue incluso demasiado grande al recibir el cuarto gol, esta vez cambiando el protagonista y siendo Guti el goleador. Fue la sentencia final para que el equipo fuese incapaz ya de conseguir lo imposible. Una noche desde luego pasada por agua para las ilusiones madridistas.