Bombazo mundial: el Real Madrid puede impugnar su derrota contra Osasuna
El Real Madrid cayó derrotado en El Sadar; y para variar, con polémica. Al margen de las malas sensaciones deportivas que arrojó el equipo de Arbeloa, el choque dejó una imagen que apunta directamente al mal uso del VAR y a una posible vulneración del protocolo.
La acción en cuestión llegó en el segundo tanto de Osasuna, el del triunfo rojillo. Inicialmente anulado por fuera de juego, el gol fue revisado durante cerca de un minuto. El colegiado, Quintero González, dio por concluida la revisión y ordenó reanudar el juego. Courtois puso el balón en movimiento y, cuando el partido ya estaba en marcha, el árbitro principal volvió a detenerlo para seguir revisando la jugada. Minutos después, el tanto subió al marcador.
¿Por qué se podría impugnar el partido?
El protocolo VAR establece que, una vez reanudado el juego, no puede reabrirse una revisión ya cerrada. Si el chequeo se dio por finalizado y aun así se retomó, el error sería grave. En ese escenario, el Real Madrid tendría base para impugnar el partido por una aplicación incorrecta del reglamento. Ahora bien, todo depende de la comunicación entre el VAR y el árbitro. Si desde la sala no se cerró formalmente la revisión o se utilizó un término ambiguo, podría interpretarse que el proceso seguía abierto.
El siguiente paso, si el Real Madrid decide ir hasta el final, sería solicitar a la Real Federación Española de Fútbol los audios de la conversación. Ahí estaría la clave. Mientras tanto, la sensación en el madridismo es que, más allá del resultado, lo que escuece es la inseguridad en la aplicación de las normas. El colectivo arbitral sigue en el punto de mira, y con toda la razón del mundo, después de que hace ya algunos años se destapase todo el Caso Negreira, que hoy en día sigue sin consecuencias.