Vinicius y el Real Madrid, cada vez más separados
Tranquilidad. Ese es el sentimiento que han intentado trasladar tanto Vinicius Junior como Florentino Pérez en relación a una renovación que no avanza, que lleva estancada durante meses, y que para nada tiene visos de mejorar. La tranquilidad que intentan transmitir se ha convertido en una ficción, en una medida disuasoria para no afrontar una realidad que es evidente: el acuerdo está más lejos de producirse que nunca. Es completamente cierto que ambas partes quieren seguir de la mano, pero las condiciones de cada uno han hecho trizas cualquier vía de negocación.
No hay motivos para pensar que la situación vaya a resolverse a corto plazo. De hecho, los indicios apuntan a todo lo contrario. Vinicius va a entrar en su último año de contrato con más dudas que certezas. Está a poco más de medio año de poder negociar con cualquier club del mundo como agente libre, incluido el Real Madrid.
Algo se ha roto con Vini
Las cartas están encima de la mesa y las espadas en alto. Vini pide 30 millones de euros y Florentino no ofrece más de 25. De ahí no se mueve nadie ni lo va a hacer salvo que ocurra algo muy extraño. De hecho, el propio club está empezando a operar una serie de movimientos para empezar la vida después de Vinicius. Cada día son más los jugadores que opositan a una plaza en la delantera madridista. Mastantuono gusta a Mourinho, la marcha de Gonzalo no está clara, y Endrick ha vuelto con la promesa de ser importante.
Además, el presidente ha deslizado que "Mbappé no está jugando en su posición y que lo van a resolver", dejando caer que va a ser dueño de la banda izquierda. Con todo, hay más motivos para pensar en un adiós tras ocho años que ya son historia del conjunto madridista.