El 'fichaje' del Real Madrid que enamora a Valdebebas
Autor: Borja Pérez Castro
El Real Madrid Femenino continúa avanzando en la integración de talento joven dentro de su proyecto deportivo. En una plantilla con fichajes contrastados y una exigencia competitiva en alza, algunas futbolistas de la Fábrica comienzan a ganar su espacio, dejando atrás la etiqueta de promesas para convertirse en soluciones reales.
Una de las jugadoras que mejor explica este proceso es Irune Dorado, uno de los talentos más destacados de la Fábrica en los últimos años. Formada en la Asociación Cultural y Deportiva Fátima, con pasado rojiblanco, la centrocampista se ha destacado por su personalidad, su capacidad de organización, resolutiva en la salida de balón y una notable habilidad para recuperar balones desde el pivote.
Del crecimiento formativo al rendimiento inmediato
Desde el cuerpo técnico siempre se ha valorado su madurez competitiva. El entrenador Pau Quesada se refería a ella como una de "las jugadoras que se están ganando el espacio que tanto demandan, futbolistas de futuro con un rendimiento inmediato", una definición que encaja con el momento que atraviesa.
Su debut con el primer equipo llegó hace casi un año de la mano de Alberto Toril. La pasada temporada acumuló 247 minutos en 10 partidos, una cifra que ya ha superado en este curso y que incluso podría duplicar si mantiene esta progresión, reflejo de una confianza creciente desde el banquillo.
💪 Irune 🙌 @7OlgaCarmona 💪 pic.twitter.com/1Kbu6jU90i
— Real Madrid C.F. (@realmadridfem) February 13, 2025
Los minutos confirman una tendencia
Los registros de esta temporada refuerzan esa sensación. En los últimos cuatro partidos, Irune, con tan solo 17 años, ha disputado más minutos que Filippa Angeldahl Benninson, fichaje llegado este verano procedente de la Juventus. Los minutos de diferencia entre ambas dejan una evidencia clara en la gestión de la plantilla, 128 minutos para la madrileña por los 124 minutos para la centrocampista sueca.
El Real Madrid está gestionando su evolución con cautela, consciente de su juventud, pero el contexto competitivo y la continuidad en minutos indican que su presencia comienza a ser una apuesta de presente, en vez de mirar al futuro. Su rendimiento basado en la meritocracia, empieza a marcar el camino.