El punto de inflexión es aquí y ahora
El Real Madrid se juega mucho en Girona, y no solo hablo del liderato. Los dos empates consecutivos en LaLiga (Rayo y Elche) acercaron al Barcelona el primer puesto, pero esa no es mi principal preocupación. La versión que se vio en Atenas fue una muy mejorada con respecto a anteriores partidos, aunque en defensa se sufrió por la cantidad insufrible de bajas que había. Incluso el compromiso subió un par de peldaños, y se ha creado una ventana de oportunidad que ha de ser aprovechada para no perder el hilo conductor de las buenas sensaciones en todos los sentidos. En manos de los jugadores está, pero también de Xabi Alonso. Cierto es que está bien aprender de los errores, pero a veces no te dejan el tiempo necesario para hacerlo.
El Girona es el siguiente paso para demostrar que todos los actores del Real Madrid están dispuestos a cambiar. No es nada fácil, pero deben dar un paso hacia delante para hacernos creer a todos que puede ir a mejor. Y uno puede ser escepticista sobre ello, está claro, y es que tampoco han dado motivos para confiar en que algo pueda pasar, aunque sea estrictamente necesario hacerlo. En cualquier caso, este domingo se librará una dura batalla en Montilivi, y no solo por el rival, sino por lo que de verdad queremos para nosotros mismos.