Así es la 'Ley Prestianni': la norma de la UEFA para acabar con el racismo
Desafortunadamente, el triunfo del Real Madrid en el Estádio da Luz frente al Benfica quedó marcado por el presunto insulto racista de Gianluca Prestianni hacia Vinicius Júnior. El brasileño marcó un golazo, celebró bailando junto al banderín de córner y, cuando regresaba a su campo, se produjo un altercado que, según las imágenes y los testimonios, se inició con el joven futbolista argentino del Benfica yendo a buscar al madridista. Todo habría culminado con un supuesto insulto en el que se dirigió hasta en cinco ocasiones al jugador del Real Madrid con expresiones racistas. El partido se detuvo activando el protocolo antirracista de la UEFA, pero al no poder confirmarse en las cámaras lo que decía el jugador del conjunto portugués, el encuentro tuvo que reanudarse. Ahora, el caso queda en manos del organismo europeo de fútbol.
La UEFA valora castigos y soluciones
Como ha comentado Álvaro Arbeloa en rueda de prensa, se trata de un momento que puede marcar un antes y un después en la lucha contra el racismo. Vinicius ya ha sufrido episodios similares en competiciones nacionales, pero por la repercusión internacional, un caso en competición europea tiene un impacto aún mayor. Por ello, la UEFA estudia distintas vías para endurecer las sanciones en este tipo de situaciones. Según informó el medio Sky Sports, estaría sobre la mesa la posibilidad de impulsar una nueva normativa, llamada mediáticamente como Ley Prestianni, que contemplaría castigos específicos para aquellos jugadores que se tapen la boca con la camiseta o la mano para ocultar insultos.
Esta propuesta surge ante la dificultad de probar con las cámaras las palabras dirigidas al carioca. Pues al final, la situación se queda en la versión de uno contra la del otro. No obstante, se pretende llegar hasta el fondo de la cuestión, ya que tanto la reacción del futbolista brasileño como la de varios jugadores del Real Madrid evidenciaron que lo ocurrido fue más allá de un simple cruce de palabras. El desenlace de este caso podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra el racismo en el fútbol profesional.