El Real Madrid perdió la identidad ganadora con la salida de Cristiano

19.09.2019 16:00 de Sandro Herves Garrido Twitter:    Ver lecturas
© foto de Matteo Gribaudi/Image Sport
El Real Madrid perdió la identidad ganadora con la salida de Cristiano

El Real Madrid perdió esa identidad ganadora a la que siempre se refiere su presidente, Florentino Pérez con la salida del mejor futbolista que hayamos visto con nuestros ojos con la camiseta del Real Madrid, probablemente uno de los mejores de la historia del fútbol, Cristiano Ronaldo. Esa salida supuso, no solo renunciar a 50 goles por temporada, también a todo lo que te aportaba el portugués en el césped como futbolista, tanto dentro como fuera del campo. Tampoco ayudó aquella salida de Zidane, que probablemente no debió volver tras esa salida sin haberla comunicado previamente para traer a Pochettino para suplirle. El equipo quedó partido durante una temporada y regresó justo antes de acabar, para lograr unos resultados muy pobres en el banquillo que le hubieran dejado fuera de Europa si solo contasen los suyos...

Prácticamente el once es el mismo que hace varias temporadas, pero con futbolistas como Ramos, Kroos, Modric que no están al nivel que llegaron a dar. No se ha producido una revolución, tan solo ha llegado un titular, el belga Hazard, pero nada más. El resto es más de lo mismo. La venta de Cristiano mandó un mensaje al resto de Europa, un mensaje negativo captado por los rivales. La hegemonía en ese momento desapareció. Cristiano era el futbolista, tal vez junto al capitán Ramos que mejor entendió lo que significaba la grandeza del Real Madrid en Europa, aquel que se creció en la Champions League en momentos determinantes con la camiseta blanca, pero todo eso se diluyó con su marcha. El equipo da síntomas de envejecimiento claro, el proyecto no ilusiona y los fichajes no demuestran el nivel necesario.

El equipo no tiene líderes, al margen de Sergio Ramos o Casemiro, no hay un jugador jerárquico en el césped, no hay gritos, siempre parece que se juega sin la intensidad necesaria. El club ha dejado pasar una temporada sin fichar a ningún sustituto de su nivel, o que se acercara, esta temporada optó por un Hazard que ya viene un año tarde, pero que tampoco es el sustituto real de CR7, sino un jugador que viene a alimentar el juego del equipo y que es uno de los mejores, pero no al nivel de los cinco-seis mejores del mundo.

La realidad es que esto difícilmente lo va a levantar Zinedine Zidane. Nunca tuvo ese carácter necesario para sacar un problemón como el que tiene el equipo, con todo el respeto por sus títulos conseguidos en su anterior etapa. La decisión cuanto más tiempo se demore, va a ser peor, tanto para el propio entrenador, que no merece sufrirlo, como para el presidente, que tendrá un gran dolor si tiene que despedir al francés. Empiezo a pensar, que tal vez, la única solución para salvar esta temporada, que ha empezado como terminó la anterior, a pesar de un gasto en fichajes, algunos sin nivel, es que tendrá que volver José Mourinho en el mes de noviembre. El calendario no ayudará a Zidane a levantar el vuelo, con salidas próximas al Pizjuán, Metropolitano o el Camp Nou.