Lo fácil es quitar a Gonzalo
Gonzalo fue una de las grandes sorpresas del Real Madrid en la tarde de ayer. Su nombre figuró junto al de Mbappé y al de Vinicius en un once titular que fue abroncado por el Bernabéu antes, durante y después del partido. Sin embargo, el nombre del ´16´ fue incluso coreado por el feudo madridista junto al de Asencio.
Gonzalo, uno de los perdonados
La tarde prometía ser movidita en el Bernabéu. Y no decepcionó. La salida de Courtois, Mestre y Fran estuvo acompañada de los primeros sonidos de viento de la tarde y a su vez fue una demostración de lo que les esperaba a los jugadores del Real Madrid en cuanto pusieran un pie en el césped. El punto más álgido de la pitada fue cuando se nombró a los once futbolistas que iban a iniciar el partido frente al Levante. Ahí se pudo palpar, de verdad, el dolor de una afición que sigue huérfana de alegrías desde hace un par de años.
Vinicius y Bellingham se llevaron la palma. Huijsen también rascó. Pero la situación de los tres chocó, de lleno, con la postura del Bernabéu cuando se nombró a Asencio y a Gonzalo. Ninguno de los dos fue pitado. Es más, fueron ovacionados. El ´17´ pudo marcar y acabar el partido, pero el delantero abandonó el campo en el descanso para dar entrada a Mastantuono en busca de soluciones. Pero lo cierto es que el madrileño fue ovacionado -el estadio coreó su nombre- justo después de cortar un contragolpe en la primera mitad con una falta que demostró el compromiso del canterano.
Arbeloa no quiere experimentos
Si de algo quiere huir Arbeloa es de experimentos raros. Y puede ser que su primer once en el Bernabéu sorprendiera por el hecho de juntar a los dos delanteros centros de la plantilla en una situación tan compleja. Pero cuando el salmantino vio el peligro convertido en un empate a cero contra un equipo en descenso y que no propuso nada en ataque, decidió quitar a Gonzalo para dar entrada a Mastantuono. El ´16´, que jugó fuera de su posición natural, estuvo desdibujado durante los 45 minutos que estuvo en el terreno de juego, pero demostró un compromiso que muchos intocables no tienen.
Por eso, Arbeloa optó por lo fácil. Quitar a Gonzalo y no a Vinicius. Álvaro sabe lo que le pasó a su buen amigo Xabi. Aquel clásico en el que el brasileño se armó en cólera contra por aquel entonces su entrenador marcó el inicio del fin de su etapa como entrenador en el Real Madrid. "El espartano" ya ha dejado claro en rueda de prensa que una de sus premisas es que el equipo juegue para el ´7´ y parece que eso no va a cambiar haga lo que haga el carioca. Por eso hay que decir que "lo fácil es quitar a Gonzalo".